jueves, 30 de enero de 2020

POLÍTICAS DE EMPLEO...SE ACABARON LAS CONTRATAS CON FALSOS EMPLEOS


Uno de los momentos más difíciles de la vida es cuando alguien que queremos está muriendo y más aún si esa persona está lejos. Es lo que le pasó a Kerry Drake que tenía que viajar para ir a despedirse para siempre de su mamá, que estaba a punto de morir. Sabía que si perdía su vuelo de conexión era imposible que la alcanzara a verla con vida. ¿Qué es lo que pasó? Ley de Murphy, el primer vuelo se atrasó y Drake se puso a llorar en el avión de desesperación. Los tripulantes de vuelo de United Airlines hablaron con él y supieron la historia e inmediatamente le avisaron al capitán, quien se comunicó por radio con el siguiente vuelo de Drake para pedirles que lo esperaran.
La tripulación del vuelo respondió retrasando la salida y cuando Drake todavía estaba a unos metros de la puerta de embarque escuchó: Sr. Drake, lo hemos estado esperando.
Gracias a ese gesto, el pasajero logró llegar a tiempo al hospital a para ver a su mamá y despedirse, ya que murió esa misma mañana.



Ayer la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, se ha reunido por separado con las tres principales asociaciones de autónomos de España –ATA, Upta y Uatae– y les comunicó su intención de legislar “con fortaleza y contundencia” contra los conocidos como “falsos autónomos”, trabajadores que hacen labores de asalariados pero a los que las empresas obligan a cotizar por su cuenta a la Seguridad Social. Un trabajador en condición de falso autónomo es aquel al que se exige estar dado de alta en el RETA o mutualidad alternativa, pese a que la naturaleza de la relación que le une con la empresa sea laboral. Esta situación en el corto plazo llevará a una regulación nueva de los conocidos como  “Trades” (trabajadores autónomos dependientes), que son aquellos que trabajan fundamentalmente para una sola compañía. Aunque la Ministra de Trabajo tiene las manos atadas para actuar sobre este colectivo, ya que la mayoría de las cuestiones regulatorias que plantean son competencia del nuevo Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, que dirige José Luis Escrivá. Las lagunas que existen en dicha normativa actual, han permitido que dicha figura se haya extendido como una mancha de aceite en la economía española, propiciando que esta clase de trabajadores sean los “paganos” de las eficiencias y ajustes que se han llevado a cabo en las compañías y que han buscado en la externalización una fuente para capear dicha situación, con el fin de que sus resultados económicos no se vieran impactados por la subida de costes que la propia economía propicia año tras año. Últimamente donde ya habían detectado unos ciertos problemas fue  entre repartidores y las plataformas como Glovo, Deliveroo, Uber Eats y Stuart  o las sanciones en cooperativas del sector cárnico por el abuso de la figura del trabajador asociado. Para llevar a cabo dicha situación se reforzará la Inspección de Trabajo a fin de que dichos funcionarios garanticen el funcionamiento correcto del mercado de trabajo. Si bien los anteriores responsables del Ministerio de Trabajo dirigidos por Magdalena Valerio ya impulsaron que la Inspección regularizara en pocos meses a más de 32.000 falsos autónomos.  Según datos de agosto del 2018 recogidos por el diario El País, en España había unos 225.000 falsos autónomos, los cuales generaban un quebranto económico a la Seguridad Social de 592 millones de euros, dicho coste no obstante podría ser mayor si tenemos en cuenta que muchos de ellos se acogen a la tarifa plana de la Seguridad Social. Dicha reducción está propiciada porque estos trabajadores pagan su propio coste de contratación, no tienen paro ni baja laboral, no tienen vacaciones y pueden ser despedidos de forma sencilla, porque no pueden adscribirse a ningún tipo de convenio colectivo.
La rápida proliferación de dichos trabajadores en el mercado laboral ha venido impulsada por la ausencia total de derechos que tienen los mismos, lo cual ha sido uno de los principales motivos para que dicho fraude haya continuado aumentando con el fin de reducir los costes de empleabilidad de las compañías que recurren a dicha figura. Muchos han sido los ERES, PSI, u otras figuras de ajustes laborales que se han llevado en las grandes empresas del IBEX con el fin de sacar del  mercado a trabajadores con derechos para ser sustituidos por “Trades”. Un ejemplo ha sido Telefónica de España, la cual tenía al finalizar el año 1.990 bajo la presidencia de Cándido Velázquez Gaztelu un total de 75.350 empleos. El tercer trimestre del año 2019 según datos publicados por la compañía, la plantilla era de 25.566 empleados, es decir, en veinte años la plantilla se ha reducido en 49.784 empleos. La pregunta es, ¿ha desaparecido todo el trabajo que realizaban dichos empleados?, la respuesta es, todo no, lo que pasa  que lo que hay lo realizan compañías externas ajenas a la propia Telefónica. Esta situación ha permitido a la compañía jugar con una flexibilidad financiera que no ha repercutido directamente a algunos de sus stakeholders,  como por ejemplo a los accionistas en el dividendo, bien es cierto, que si la el equipo directivo durante esos veinte años hubiese emprendido nuevos negocios aparte del tradicional, hubiese compensado en parte la caída de ingresos que su produjo por el efecto de la liberalización de las telecomunicaciones a la cual se vio expuesta.   
Esta situación que ha afectado a un colectivo de trabajadores amplio, ha propiciado una competencia desleal en el mercado laboral. Esta situación ha ido en detrimento de la creación de empresas que empiezan en la actividad económica al verse sometidas a unos costes con los que no podían competir. A esto hay que añadir que al tener las condiciones laborales tan precarias sin derecho alguno, ha propiciado un aumento de la siniestralidad laboral en dicho colectivo, ya que existe a todo lo dicho anteriormente una formación muy baja. Si a todo esto, hay que añadir que se ha comprobado que la tarifa plana de 60 euros mensuales que pagan los falsos autónomos (“Trade”), frente a la cuota de 300 euros mensuales que pagan el resto de autónomos, se da de baja en el sistema al cabo de un año, que es cuando se termina la bonificación. Esta situación es un claro ejemplo que muestra la pobre respuesta que tiene la continuidad de dicha figura en el mercado laboral actual, la cual se utiliza de forma “torticera” por los agentes que contratan a dichos empleados. Para llevar a cabo la lucha contra dicha situación de precariedad, el gobierno anuncia la creación de un órgano que coordine entre ambos ministerios, Ministerio de Trabajo y Ministerio de la Seguridad Social, con una participación paritaria de sus miembros. Según el Boletín Oficial del Estado (BOE) de ayer, se da un plazo de un mes a dichos ministerios para garantizar el funcionamiento correcto de las políticas que pongan en marcha ambos ministros.

Las sanciones que se pueden poner a las compañías que se les detecte la contratación de falsos autónomos (Trade), pueden oscilar entre los 3.126 y 10.000 euros por cada trabajador afectado por dicho fraude. Asimismo, la Inspección de Trabajo puede aplicar sanciones accesorias como la pérdida, proporcional al número de trabajadores afectados por la infracción, de ayudas, bonificaciones y, en general, los beneficios derivados de la aplicación de los programas de empleo o formación profesional para el empleo.
Son múltiples los beneficios que obtienen las compañías con la figura del falso autónomo, en primer lugar, el empresario se ahorrará todos los costes que conlleva darte de alta en la Seguridad Social. En el mejor de los casos estará dispuesto a pagarte la cuota de autónomos pero en muchas ocasiones ésta correrá a cuenta del trabajador. Por otra parte, la cotización a la Seguridad Social será mínima, en consecuencia, no sólo tu presente será precario sino también el futuro de su jubilación. Por si fuera esto poco, su jefe aprovechará la transformación del salario del falso autónomo en factura para desgravarse los gastos del IVA en sus declaraciones trimestrales. A esto hay que añadir que el despido será libre, trabajará como un empleado más pero lo hará en una situación de precariedad absoluta. El despido libre alcanza su máxima expresión bajo esta práctica, pues el empresario podrá despedir dicho trabajador sin previo aviso y lo hará sin necesidad de abonar finiquito o indemnización alguna. Esto propiciará que dicho empleado se vaya sin prestación por desempleo. En cuanto a las bajas y permisos, el empresario se ahorrará todos los costes, no solo el alta en la Seguridad Social sino que tampoco pagará las bajas. Por otro lado, está exento de pagar las vacaciones o aceptar cualquier tipo de permiso, ya sea por maternidad, operación de un familiar o lo que fuere. En síntesis, controlará el horario y sueldo pero no tendrá con él empleado convenio alguno.
Conforme la precariedad aumenta en el mercado laboral, la misma ha llevado asociada el perfil del falso autónomo, esto ha propiciado que los trabajadores hayan aceptado condiciones de extrema necesidad que en otro escenario hubiesen sido inasumibles. Hace unos días el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, afirmaba lo siguiente, “Garamendi dice que hablarán de "mejorar" la reforma laboral y defiende que "ha conseguido" sus objetivos. La patronal está dispuesta a hablar de "mejorar" la reforma laboral, "no de los aspectos más lesivos", ya que, según ha dicho, "ha conseguido objetivos que no se podían pensar en su momento". http://bit.ly/3aX9PIy La pregunta que hay que hacerse al albur de dichas declaraciones de dicho responsable es, ¿A qué coste? La sociedad española tiene la juventud más y mejor preparada de la historia, sin embargo, sus perspectivas de futuro son lúgubres si nos atenemos al envejecimiento de la misma, al desierto demográfico, a un modelo económico que no ha evolucionado como en el resto de economías avanzadas, donde la I+D está jugando un papel clave para desarrollar nuevos modelos de negocio en la cuarta revolución industrial, a unos actores sociales que juegan en clave de mirarse su ómbligo en vez de mirar por el desarrollo de la sociedad de la que se nutren con fondos públicos, como partidos políticos, sindicatos, etc., donde dichas dificultades están impactando en el auge de un populismo rampante, que en el fondo de su saco viene con medidas de desigualdad y miseria para la sociedad menos para sus miembros, etc. Estos días se ha celebrado el Foro Mundial de Davos, la quinta esencia del capitalismo con la presencia de 3.000 líderes de todo el mundo, en el mismo se discutieron temas como la transformación digital, la seguridad de la información, los empleos del futuro y la innovación tecnológica. Las tres conclusiones extraídas de las sesiones:
1. La revolución tecnológica y el empleo son compatibles
¿Cuáles son las necesidades de las empresas y/o los gobiernos respecto a las nuevas habilidades que se están requiriendo debido a la transformación digital? Las habilidades STEM: ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, son las nuevas “skills” solicitadas y que las próximas generaciones tienen que tener en cuenta. Estamos ante un estado de disrupción global, provocado por la transformación digital. Es en estos momentos cuando aferrarse a la tradición y a los modelos clásicos de producción puede ser fatal y por ello debemos convertir las amenazas en oportunidades.
2. Transformación digital: foco en la seguridad de la información, seguridad cibernética y privacidad sobre los datos
Muchos de los participantes del Foro coincidieron en la necesidad de incrementar la ciberseguridad, especialmente ante delitos como el robo de identidad y el secuestro de información. Se trata de un riesgo real, ya que nunca antes se había generado tanto crimen organizado en torno a la seguridad informática, y apremiaron a los consejos de administración a confrontar esta realidad.
3. Innovación: la necesidad de cooperar con empresas emergentes
La cooperación entre corporaciones y empresas emergentes, hoy más necesaria que nunca, debe ser el camino para solucionar con éxito la coyuntura macroeconómica de inestabilidad que estamos viviendo.
Mucho es lo que tiene que avanzar la sociedad española para cambiar los hábitos y costumbres que nos han llevado a esta situación…Los responsables políticos y económicos (sindicatos, empresarios y políticos) de este país se lo deben a una juventud que tienen que dar el do de pecho por las futuras generaciones.


Ya lo dijo Amin Maalouf: “Es evolución moral la que debe dar un acelerón considerable, es ella la que debe situarse urgentemente al mismo nivel que nuestra evolución tecnológica, y eso exige una auténtica revolución en los comportamientos.”


miércoles, 29 de enero de 2020

RETRIBUCIÓN DE DIRECTIVOS…UN GRAVE PROBLEMA EN ALGUNAS COMPAÑÍAS


En una comida de notarios se cuenta la siguiente anécdota. “Un técnico de la casa de electrodomésticos acudió al domicilio de un notario para reparar la lavadora, y una vez realizado su trabajo entregó la correspondiente factura a la esposa del notario, la cual, encontrando su importe más elevado de lo previsto, la examinó con detenimiento. Al preguntarle al operario por la cantidad que se detallaba en uno de los apartados de la factura, éste respondió que era el coste por su desplazamiento hasta el domicilio en cuestión. La esposa del fedatario narrador clamó indignada:
- “¡Qué barbaridad, si mi marido, que es notario, sólo cobra tres mil pesetas por la salida!”,
A lo que el técnico respondió:
- “Señora, no sé qué profesión será esa, pero le puedo asegurar que no tiene mucho futuro”.

En la economía de mercado, se tiende a asociar la retribución de los agentes económicos con el valor añadido que se genera para los diferentes stakeholders con los que la compañía interacciona. Si cualquier agente de una compañía dentro de esa economía de mercado, percibe unos ingresos por encima del valor que genera, sus clientes deberán pagar un sobrecoste que hará que los mismos busquen una alternativa más barata. Por otro lado, si los clientes quisieran abonarle una remuneración más baja que el valor generado, el proveedor tendería a buscar otros clientes que estuvieran dispuestos a pagarle de acuerdo con ese valor generado. Esta relación no es perfecta, pero las fuerzas del mercado tienden el valor y la renta con el fin de que el equilibrio de ambas permita a las compañías sobrevivir en base a dicha relación. Sin embargo, esta relación se ha quebrado estos últimos años en la remuneración de los directivos de las grandes empresas, la misma se ha disparado a proporciones que vulneran y socaban la credibilidad de la economía de mercado. En Estados Unidos los consejeros delegados de una compañía cobran hasta 300 veces más que el asalariado típico, una ratio que se ha multiplicado por 15 desde los años 60. Las diferencias entre los salarios de los trabajadores y los de los directivos volvió a aumentar en el año 2019, como ya pasó el año anterior, según un estudio presentado por la escuela de negocios Eada. El informe indica que, con el paso de la crisis, la brecha salarial con los ejecutivos se ha incrementado: en 2019 los salarios medios de los directivos crecieron a un ritmo medio del 4,58%, mientras que los de los mandos intermedios mejoraron un 3,45%. El resto de los empleados, en cambio, solo registraron incrementos del 1,89% de media. De ahí, que el premio nobel de economía, Paul Krugman, se pregunte, "¿De verdad nos creemos que los consejeros delegados se han vuelto muchísimo mejores desde los años 60 mientras que sus trabajadores no lo han hecho?". Si admitimos teoría de los agentes económicos, según la cual, los agentes económicos somos todos, ya que todos somos protagonistas de la actividad económica. Hoy mismo, muchos de nosotros consumiremos algún bien o servicio, pagando por ello con rentas que previamente habíamos recibido de otro agente económico. Con nuestro pago por los bienes y servicios adquiridos fomentaremos el espíritu productor de otros agentes y, quien sabe, incluso el nuestro. Todas las actividades económicas se hallan interrelacionadas y sabemos que todos dependemos de todos, unos de otros. Así pues, son remunerados de acuerdo con el valor añadido que generan los principales directivos de las compañías observando las 300 veces que cobran de más que un empleado corriente. ¿Acaso esa brecha está justificada si observamos la valoración bursátil que tienen en sus compañías?

                                                       Fuente: CNMV

Los directivos, y en especial los consejeros delegados, son los que toman las decisiones estratégicas de más alto nivel dentro de una compañía: estrategias que pueden ser beneficiosas llevándola a crecer y multiplicarse, o a estancarse o incluso a quebrar en los casos más extremos. Esa capacidad solo está reservada a un solo trabajador, su CEO o consejero delegado. Un buen CEO o consejero delegado o un mal CEO o consejero delegado pésimo, puede acrecentar enormemente los beneficios de la compañía o, por el contrario, de mandarla a la bancarrota. De ahí que hasta cierto punto sea lógico que un directivo con más responsabilidad vea incrementada su remuneración. También es cierto, qué si el resto de la compañía no se alinea con la visión de dicho directivo, este no conseguirá absolutamente nada, por ello es fundamental que el valor de persuasión que ejerce el mismo sobre el resto de empleados sea una poderosa influencia con el fin de conseguir los objetivos fijados. En Estados Unidos, el consejero delegado medio de una compañía del índice S&P 500 solo recibe una compensación igual al 0,5% de la masa salarial de su empresa o, dicho de otro modo, que el conjunto de trabajadores cobra 200 veces más que el consejero delegado (porque generan 200 veces más valor que él). Si aceptamos que un consejero delegado o CEO, genera más valor que el resto de los trabajadores en base a que su poder de decisión es fundamental para que la compañía adopte la estrategia oportuna, también deberemos aceptar que el progreso tecnológico ha sido un factor fundamental para que dicha productividad sea mucho mayor. Dicho de otra forma, la labor de los consejeros delegados o CEOs es hoy mucho más importante y tiene un mayor impacto en términos de creación de valor que hace 60 años, otra cosa es, que sea aplicable en todos los casos o que no haya otros factores que puedan influir sobre la remuneración de los directivos más allá del valor que generan.


La sociedad actual tiene muchas virtudes, pero desgraciadamente sufre un problema que se fundamenta en plagiar tanto para bien como para mal los ejemplos. Algunos directivos, sí observamos lo que están sufriendo sus compañías en bolsa y vemos el valor que generan para sus stakeholders, podremos extraer como conclusión que se están aprovechando de una situación que para nada esta justificada. Este comportamiento lesivo y perjudicial para los grupos de interés de dichas compañías, podría estar minando y desangrando el derecho que tienen decenas de miles de accionistas para tutelar a unos directivos que viven ajenos a la realidad.  En un contexto en el que, él principal (accionistas minoritarios) no son capaces de tutelar al agente, los directivos podrían aprovechar su preeminente posición para engordar sus remuneraciones y lucrarse a costa de los beneficios que alternativamente habrían ido a parar a los accionistas. Sería una reversión de la teoría marxista de la explotación: no serían los capitalistas quienes explotarían a los trabajadores, sino los trabajadores (los directivos) quienes explotarían a los capitalistas (accionistas). Así pues, las ganancias de una compañía, y por tanto las remuneraciones de los directivos vinculadas a esas ganancias, pueden proceder no de generar valor mercantil para el resto de la sociedad, sino de arrebatárselo. En la sociedad actual hay compañías bien conectadas políticamente, como bancos, eléctricas, telecos, constructoras, etc., que crecen gracias a una regulación a la carta, todo esto genera unos sobrecostes que paga el cliente final. En estos casos, los ingresos de dichos directivos que no generan valor para sus grupos de interés vienen de ser pagados por un contribuyente que sufre la rapiña del valor que genera para la sociedad y no de los directivos que generan nulo valor para la misma.


Si bien los accionistas deberían de solucionar estos hechos, tumbando los equipos directivos que no cumplen la labor para la que fueron nombrados o modificando los estatutos con el fin de erradicar dicho problema. Otro caso muy distinto es el de los ciudadanos que sufren la rapiña de unos directivos que gozan del amparo político a través de los organismos reguladores o partidos políticos. Más que obsesionarse con las altas remuneraciones de los directivos que tengan un origen justificado (creación de valor), se debería focalizar la atención en dicha extracción de valor con el fin de erradicar ese juego de suma cero en el que todas las personas salen perdiendo. Actualmente las retribuciones de los directivos en algunos sectores han hecho saltar las alarmas de los organismos reguladores, un ejemplo es el Banco Central Europeo (BCE) con respecto al sector bancario http://bit.ly/2vpD3zA   Después de unos años de tranquilidad, tras la crisis de 2012, reguladores españoles y europeos estrechan el cerco a los bonus bancarios. Quieren evitar desmanes por si estalla una nueva crisis. Y así lo han hecho saber a las entidades con distintas iniciativas. No solo ellos, también los grandes inversores, que quieren que los grandes bancos contengan los sueldos de sus responsables tras la debacle bursátil que arrastran en los últimos años. En España, los sueldos de las cúpulas de los bancos han crecido ininterrumpidamente en los últimos años, mientras se estancaba la recuperación del beneficio —medido por la rentabilidad sobre fondos propios o ROE— y las acciones no levantan cabeza. Así, los consejos y los comités de dirección de las grandes entidades —todas las supervisadas por el BCE— ganaron un 5% más en 2018, último año con cifras oficiales. Un ejemplo paradigmático de dicha situación la observamos en el Banco de Santander. El año pasado, Ana Botín, presidenta de Banco Santander, percibió una remuneración de 11,01 millones de euros -según los datos proporcionados por su entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)-, convirtiéndose en el alto cargo mejor pagado del Ibex 35. Apenas doce meses antes, la directiva recibió un total de 7,8 millones y tuvo que conformarse con posicionarse en el cuarto lugar de este disputado ranking. En conjunto, los 17 miembros del consejo del banco vieron crecer sus cuentas corrientes en 28,91 millones, un 9,4% menos. Hay que recordar, que el 10 de septiembre del año 2014, Ana Patricia Botín fue nombrada presidenta del Banco de Santander, entonces el precio de la acción era de 7,7 euros. Hoy la cotización de la acción es de 3,71 euros, es decir, desde que accedió a la presidencia el valor de la acción se ha depreciado en un 51,81%. Otro ejemplo lo observamos por ejemplo en la compañía Telefónica, su presidente y su consejero delegado están entre los primeros ejecutivos que más ganaron en el año 2018, sin embargo, la operadora perdió en el año siguiente, el 2019, un 15%. Desde la llegada del nuevo equipo directivo la acción sufre una devaluación del 34,41% http://bit.ly/38SoTpl  
Para terminar el post, decir que en las finanzas la creación de valor para el accionista es uno de los temas más importantes y en los cuales los directivos tienen la responsabilidad de aumentar el valor de la compañía. Para describir el papel del directivo en la creación de valor para el accionista es importante recalcar que la gestión financiera en las empresas busca crear valor a través del control de ratios económico-financieros, tomando como premisa que se genera valor si el rendimiento real supera la rentabilidad que exigen los accionistas. Para lograr esto el directivo debe definir las estrategias para poder alcanzar los objetivos de la empresa aumentando así el valor para la empresa y accionistas…Lo malo es cuando no se consigue y se sigue retribuyendo al que diseño dicha estrategia como si no hubiese pasado nada. 

Ya lo dijo Michael Porter: “Las empresas hoy ya no se ven como soluciones para la sociedad, sino como problemas”.