Cuenta una vieja anécdota que dos personas observaban un vaso con agua. Una afirmaba que estaba medio lleno y la otra sostenía que estaba medio vacío. Ambas tenían razón, porque describían una misma realidad desde perspectivas diferentes. Pero llegó una tercera persona, tomó una jarra graduada y comprobó que el vaso tenía capacidad para un litro y contenía exactamente medio litro. En ese momento terminó la discusión: el vaso no estaba más lleno por el optimismo de uno ni más vacío por el pesimismo del otro. Contenía exactamente 500 mililitros.
La anécdota adquiere otro significado cuando lo que se pretende medir no es una percepción, sino el resultado de una gestión. Imaginemos que alguien recibe un depósito con 1.000 litros de agua y, dos años después, presenta como un éxito que el agua del recipiente que conserva haya aumentado un 2% respecto al año anterior. El porcentaje puede ser matemáticamente correcto, pero si durante ese tiempo ha vendido varios depósitos y ahora solo conserva 700 litros, el crecimiento del 2% no responde a la pregunta fundamental: cuánta agua recibió y cuánta queda. No se trata de contemplar el vaso medio lleno o medio vacío, sino de comprobar qué capacidad tenía inicialmente, cuánto contenía y qué volumen conserva después.
En la evaluación de una empresa, las cifras son el espejo de lo sucedido, siempre que se comparen periodos, perímetros y magnitudes equivalentes. Los números no necesitan optimistas ni pesimistas; necesitan una referencia correcta. Un porcentaje de crecimiento puede ser exacto y, al mismo tiempo, insuficiente para describir la transformación de una compañía. Por eso, cuando se pretende juzgar una gestión, la pregunta no es si el vaso está medio lleno o medio vacío, sino qué vaso se recibió, qué parte se ha vendido y cuánto queda realmente dentro.
La presentación de los resultados de Telefónica correspondientes a los nueve primeros meses de 2026, prevista para el próximo 12 de noviembre, debería servir para responder a una pregunta que va mucho más allá de comprobar si la compañía gana más o menos que en 2025: ¿qué Telefónica recibió Marc Murtra cuando fue nombrado presidente el 18 de enero de 2025 y en qué Telefónica se ha convertido después de casi dos años de gestión? La cuestión es fundamental porque comparar los resultados actuales únicamente con los del ejercicio anterior, cuando ya se habían producido importantes desinversiones y cambios en el perímetro del grupo, no permite conocer la verdadera dimensión de la transformación llevada a cabo y sus consecuencias. Para evaluar la gestión de Murtra no basta con medir cuánto crecen los negocios que han quedado dentro de Telefónica; es imprescindible comparar también sus ingresos consolidados, EBITDA, beneficios, deuda y generación de caja con los que registraba la compañía antes de su llegada.
Las cifras disponibles justifican sobradamente esa exigencia. Durante los nueve primeros meses de 2024, Telefónica ingresó 30.418 millones de euros, mientras que las previsiones para el mismo periodo de 2026 sitúan su facturación en 24.748 millones, es decir, 5.670 millones menos, una reducción del 18,64%. Son datos que reflejan una disminución sustancial de la dimensión consolidada del grupo, aunque parte de ella responde a la venta de negocios. Presentar crecimientos porcentuales sobre el perímetro resultante de esas desinversiones, sin mostrar simultáneamente cuánto ha disminuido el volumen económico de la compañía respecto al que Murtra heredó, ofrece una visión incompleta de su gestión. Por eso, ante la próxima presentación de resultados, la pregunta no debería limitarse a cuánto ha mejorado Telefónica respecto a 2025, sino a ¿qué ha ganado, qué ha perdido y qué capacidad de generar ingresos, beneficios y caja conserva frente a la Telefónica que existía antes del cambio de presidencia? Solo mediante esa doble comparación podrá valorarse con rigor el alcance real de la transformación emprendida.
TELEFÓNICA BAJO LA PRESIDENCIA DE MURTRA: EL CRECIMIENTO ANUNCIADO FRENTE A UNA REDUCCIÓN DE 5.670 MILLONES DE INGRESOS RESPECTO A 2024
Las previsiones sobre los resultados de Telefónica correspondientes al tercer trimestre de 2026 vuelven a situar en primer plano la evolución financiera de la operadora bajo la presidencia de Marc Murtra. Según la información publicada por Finanzas.com, «Telefónica ganará 493 millones en el tercer trimestre de 2026», elaborada a partir del consenso de analistas recopilado por Bloomberg, la compañía podría obtener un beneficio neto de 493 millones de euros entre julio y septiembre, frente a los 276 millones del mismo periodo de 2025, lo que representaría un incremento del 78,6%. Esta evolución permitiría cerrar los nueve primeros meses de 2026 con un resultado positivo estimado de 155 millones de euros, frente a las pérdidas de 1.080 millones contabilizadas en el periodo equivalente del ejercicio anterior. Sin embargo, lo primero que debe precisarse es que estas cifras son estimaciones de analistas, no resultados oficiales de Telefónica, y que la recuperación prevista respecto a 2025 no acredita por sí sola una recuperación de la dimensión económica que tenía la compañía antes de la llegada de Murtra.
Las entidades financieras y casas de análisis que siguen a Telefónica elaboran sus previsiones mediante el examen de los resultados publicados, las perspectivas de sus mercados, los objetivos comunicados por la empresa y sus propios modelos financieros. También pueden mantener contactos periódicos con los responsables de la operadora dentro de los límites establecidos por la normativa sobre información privilegiada. Estos procedimientos permiten realizar estimaciones fundamentadas, pero no convierten las previsiones en resultados conocidos de antemano. Por ello, los importes atribuidos al consenso de Bloomberg deben identificarse como previsiones pendientes de confirmación y distinguirse de las cifras históricas comunicadas oficialmente por Telefónica. Esta distinción resulta especialmente importante cuando se pretende evaluar la gestión de un presidente a partir de comparaciones entre ejercicios afectados por cambios sustanciales en el perímetro de consolidación.
LAS PREVISIONES PARA EL TERCER TRIMESTRE DE 2026: RECUPERACIÓN DEL BENEFICIO Y DESCENSO DE LOS INGRESOS
Las estimaciones recogidas por Finanzas.com presentan una evolución diferente del beneficio y de la facturación. Mientras el resultado neto trimestral podría mejorar respecto a 2025, los ingresos consolidados del tercer trimestre se situarían en 8.356 millones de euros, frente a los 8.958 millones del año anterior. La diferencia de 602 millones representa una reducción del 6,7%, calculada directamente a partir de los importes publicados. En el acumulado de enero a septiembre, los ingresos previstos alcanzarían 24.748 millones de euros, frente a los 26.970 millones del mismo periodo de 2025, lo que supone una disminución de 2.222 millones, equivalente al 8,2%. Aunque la noticia original recoge porcentajes de descenso ligeramente distintos, los cálculos de la siguiente tabla se han realizado utilizando las cantidades absolutas facilitadas en la propia información.
PREVISIONES FINANCIERAS DE TELEFÓNICA SEGÚN EL CONSENSO DE BLOOMBERG
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Indicador financiero |
2025 |
Previsión 2026 |
Variación |
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Beneficio neto del tercer trimestre |
276 M€ |
493 M€ |
+78,6 % |
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Beneficio acumulado hasta septiembre |
-1.080 M€ |
155 M€ |
+1.235 M€ |
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Ingresos del tercer trimestre |
8.958 M€ |
8.356 M€ |
-6,7 % |
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Ingresos acumulados hasta septiembre |
26.970 M€ |
24.748 M€ |
-8,2 % |
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Ingresos en España (tercer trimestre) |
3.233 M€ |
3.296 M€ |
+1,9 % |
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Ingresos en Brasil (tercer trimestre) |
2.349 M€ |
2.689 M€ |
+14,5 % |
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Ingresos en Alemania (tercer trimestre) |
1.960 M€ |
1.860 M€ |
-5,1 % |
Fuente: consenso de Bloomberg reproducido por Finanzas.com el 5 de noviembre de 2026. Las variaciones porcentuales se han calculado a partir de los importes publicados. Las cifras atribuidas a Bloomberg no se han contrastado directamente con su terminal.
La evolución prevista de los principales mercados presenta diferencias relevantes. En España, los ingresos del tercer trimestre alcanzarían 3.296 millones de euros, frente a los 3.233 millones del ejercicio anterior, con un crecimiento aproximado del 1,9%. En Brasil, la facturación estimada ascendería a 2.689 millones, frente a los 2.349 millones de 2025, lo que representa un aumento del 14,5%. Por el contrario, en Alemania se prevén ingresos de 1.860 millones, frente a los 1.960 millones del mismo trimestre del año anterior, con una disminución del 5,1%. Estas diferencias muestran que la evolución de los negocios que permanecen dentro del grupo no es uniforme: Brasil presenta el mayor crecimiento de ingresos entre los mercados incluidos en el consenso, España registra un avance moderado y Alemania continúa mostrando una contracción. La información de Finanzas.com recoge, además, las consideraciones de Barclays sobre la evolución comercial de estos mercados y el efecto que los tipos de cambio pueden tener sobre los resultados expresados en euros.
El comportamiento de España y Brasil ya había sido señalado por la propia compañía al presentar los resultados del primer semestre. En su comunicado oficial de resultados del 29 de julio de 2026, Telefónica informó de un EBITDA ajustado de 5.768 millones de euros y unos ingresos de 16.392 millones durante los seis primeros meses del ejercicio. La operadora también revisó al alza su previsión de crecimiento del flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos para el conjunto de 2026, apoyándose en la evolución de sus principales negocios. Estos datos oficiales del primer semestre permiten conocer una parte de la evolución de la compañía, pero no sustituyen a las cifras acumuladas de nueve meses que todavía están pendientes de publicación.
LA REFERENCIA DE 2024: LA TELEFÓNICA ANTERIOR AL NOMBRAMIENTO DE MURTRA
Para valorar cómo ha cambiado la dimensión de Telefónica desde el relevo en su presidencia, la comparación con 2025 resulta insuficiente. Marc Murtra fue nombrado presidente ejecutivo el 18 de enero de 2025, en sustitución de José María Álvarez-Pallete, como comunicó Telefónica en su información oficial sobre el nombramiento de Marc Murtra. Durante 2025, la operadora llevó a cabo importantes desinversiones en Latinoamérica, dentro de una estrategia de concentración de sus actividades en un número menor de mercados. La salida de esas filiales del perímetro de consolidación modificó la composición de los ingresos y resultados del grupo. Por esta razón, comparar las previsiones de 2026 exclusivamente con las cifras de 2025 permite medir la evolución interanual, pero no muestra por completo la diferencia entre la Telefónica que recibió Murtra y la que resulta del proceso de desinversiones desarrollado durante su presidencia.
La referencia histórica pertinente para esa segunda comparación son los resultados de enero a septiembre de 2024, correspondientes al último ejercicio anterior a su nombramiento. Según el comunicado oficial de Telefónica del 7 de noviembre de 2024, «Telefónica gana 989 millones de euros hasta septiembre y confirma todos sus objetivos financieros», la compañía registró 30.418 millones de euros de ingresos consolidados y obtuvo un beneficio neto atribuido de 989 millones durante los nueve primeros meses de aquel año. El EBITDA ajustado alcanzó los 9.684 millones de euros y el flujo de caja libre ascendió a 1.030 millones. Frente a estos resultados oficiales, el consenso de Bloomberg difundido por Finanzas.com sitúa las previsiones para el mismo periodo de 2026 en 24.748 millones de ingresos y 155 millones de beneficio acumulado.
COMPARACIÓN DE TELEFÓNICA ENTRE ENERO Y SEPTIEMBRE DE 2024 Y LAS PREVISIONES PARA EL MISMO PERIODO DE 2026
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Indicador financiero |
Enero-septiembre 2024 (real) |
Enero-septiembre 2026 (estimado) |
Diferencia |
Variación |
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Ingresos consolidados |
30.418 M€ |
24.748 M€ |
-5.670 M€ |
-18,64 % |
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Beneficio neto publicado en 2024 frente al estimado para 2026 |
989 M€ |
155 M€ |
-834 M€ |
-84,33 % |
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EBITDA ajustado |
9.684 M€ |
No disponible para nueve meses |
— |
— |
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Flujo de caja libre |
1.030 M€ |
No disponible para nueve meses |
— |
— |
Fuentes: resultados oficiales de Telefónica correspondientes a enero-septiembre de 2024 y previsiones del consenso de Bloomberg para enero-septiembre de 2026 difundidas por Finanzas.com. Importes expresados en millones de euros. Las diferencias y variaciones se calculan respecto a 2024. La comparación del beneficio es aritmética y está condicionada por la necesidad de confirmar que ambas cifras responden a una definición contable equivalente.
La primera conclusión cuantificable es que Telefónica registró 30.418 millones de euros de ingresos consolidados durante los nueve primeros meses de 2024, mientras que las previsiones para el mismo periodo de 2026 los sitúan en 24.748 millones: 5.670 millones de euros menos, una reducción del 18,64%. Se trata de una diferencia significativa en la facturación total del grupo. La comparación refleja, entre otros factores, la salida de negocios latinoamericanos que contribuían a los ingresos consolidados de 2024 y que ya no forman parte de la misma estructura empresarial. Por tanto, el dato permite medir la reducción del volumen de facturación, pero no debe presentarse como si todos los negocios que Telefónica conserva hubieran sufrido una caída orgánica del 18,64 %. Son dos mediciones distintas: una corresponde a la evolución de la facturación consolidada de la sociedad y otra a la actividad comparable de las operaciones que permanecen dentro de su perímetro.
La segunda diferencia se encuentra en el beneficio. Los 989 millones de euros de 2024 son el beneficio neto atribuido publicado oficialmente por Telefónica, mientras que los 155 millones previstos para septiembre de 2026 proceden del consenso de analistas citado por Finanzas.com. La diferencia entre ambas cantidades es de 834 millones de euros, equivalente al 84,33% respecto a 2024. El cálculo es correcto, pero no está acreditado que ambas cifras utilicen exactamente la misma definición de beneficio neto atribuido ni que incorporen de manera equivalente los efectos de las operaciones discontinuadas. En consecuencia, esa variación puede utilizarse para describir la distancia entre el resultado oficial de 2024 y la previsión publicada para 2026, siempre que se advierta expresamente de su limitación contable. No sería riguroso afirmar, basándose únicamente en ella, que la rentabilidad operativa de Telefónica se ha reducido un 84,33%.
La necesidad de distinguir entre resultados contables y resultados ajustados queda reflejada en las propias cuentas de la operadora. En 2024, junto al beneficio neto atribuido de 989 millones de euros hasta septiembre, Telefónica comunicó un beneficio neto ajustado de 1.914 millones, calculado excluyendo determinados impactos extraordinarios. En el primer semestre de 2026, según el comunicado oficial de resultados de Telefónica correspondiente a ese periodo, la compañía declaró 954 millones de euros de beneficio neto ajustado de las operaciones continuadas, mientras que el resultado consolidado se vio afectado por los impactos asociados a las desinversiones. El beneficio neto consolidado, el beneficio de las operaciones continuadas y el beneficio ajustado no son magnitudes intercambiables. Para establecer una comparación plenamente homogénea del beneficio entre 2024 y 2026 será necesario disponer de las cuentas oficiales de septiembre de 2026 y verificar el tratamiento de los negocios vendidos, los deterioros de activos y los gastos extraordinarios.
Esta comprobación también delimita el alcance de las conclusiones relativas al EBITDA y al flujo de caja. Los resultados oficiales de enero a septiembre de 2024 permiten fijar una referencia de 9.684 millones de euros de EBITDA ajustado y 1.030 millones de flujo de caja libre. Sin embargo, las estimaciones para septiembre de 2026 utilizadas en esta comparación no proporcionan cifras equivalentes de ambas magnitudes, por lo que no es posible calcular rigurosamente su variación acumulada respecto a 2024. El EBITDA ajustado de 5.768 millones comunicado para el primer semestre de 2026 tampoco debe compararse directamente con el de los nueve primeros meses de 2024, porque los periodos tienen distinta duración. La misma cautela debe aplicarse a la deuda financiera neta, los activos totales y la generación de caja: para evaluar su evolución desde la llegada de Murtra se necesitan importes oficiales referidos a fechas comparables y definiciones consistentes.
LOS COMPROMISOS DE CRECIMIENTO FORMULADOS POR MURTRA
La comparación con 2024 adquiere una dimensión adicional al examinar los compromisos financieros formulados públicamente por Marc Murtra después de asumir la presidencia. El 10 de abril de 2025, durante la Junta General de Accionistas de Telefónica, el presidente confirmó la orientación de la compañía hacia el crecimiento orgánico de sus principales magnitudes operativas. Su intervención puede consultarse en el discurso oficial de Marc Murtra ante la Junta General de Accionistas de 2025. En aquella comparecencia se mantuvo el objetivo de crecer orgánicamente en ingresos, EBITDA y flujo de caja operativo después de arrendamientos, junto con la previsión de mantener estable el flujo de caja libre. Estas declaraciones también fueron recogidas por El Confidencial en su información del 10 de abril de 2025 sobre la estrategia de Murtra.
La nueva orientación estratégica había comenzado a perfilarse el 27 de febrero de 2025, cuando Murtra anunció una revisión de los negocios de Telefónica y de sus prioridades internacionales. Según informó Cinco Días en su noticia sobre la revisión estratégica anunciada por el presidente, la compañía examinaría sus actividades para concentrar sus recursos en los mercados considerados prioritarios y actualizar el plan heredado de la etapa anterior. Durante los meses siguientes, esa revisión estuvo acompañada de operaciones de desinversión en Latinoamérica que modificaron la estructura internacional del grupo. Por tanto, el proceso impulsado bajo la nueva presidencia combinó dos actuaciones diferentes: la reducción del perímetro de consolidación mediante la salida de determinados mercados y el establecimiento de objetivos de crecimiento para las actividades que continuarían formando parte de Telefónica.
La formulación más detallada de esos objetivos llegó el 4 de noviembre de 2025, con la presentación del plan estratégico Transform & Grow. Según recogió Finanzas.com en su información sobre el nuevo plan de Telefónica y las decisiones anunciadas por Murtra, la estrategia situaba entre sus prioridades el crecimiento rentable, la generación de caja, la reducción del endeudamiento y la concentración de las operaciones en los mercados seleccionados. Los objetivos financieros fueron recogidos posteriormente en el documento de resultados del segundo trimestre de 2026 remitido por Telefónica a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, que establece para el periodo 2025-2028 un crecimiento medio anual de entre el 1,5% y el 2,5% en ingresos, EBITDA ajustado y flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos, con una aceleración prevista hasta tasas de entre el 2,5% y el 3,5% durante 2028-2030. El plan contempla también un crecimiento medio anual del flujo de caja libre de entre el 3% y el 5% durante 2025-2028 y un objetivo de apalancamiento financiero de aproximadamente 2,5 veces en 2028.
OBJETIVOS DE CRECIMIENTO ANUNCIADOS POR TELEFÓNICA BAJO LA PRESIDENCIA DE MURTRA
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Indicador financiero |
Objetivo anunciado |
Periodo |
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Ingresos |
Crecimiento anual del 1,5 %-2,5 % |
2025-2028 |
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EBITDA ajustado |
Crecimiento anual del 1,5 %-2,5 % |
2025-2028 |
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Flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos |
Crecimiento anual del 1,5 %-2,5 % |
2025-2028 |
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Flujo de caja libre |
Crecimiento anual del 3 %-5 % |
2025-2028 |
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Ingresos |
Crecimiento anual del 2,5 %-3,5 % |
2028-2030 |
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EBITDA ajustado |
Crecimiento anual del 2,5 %-3,5 % |
2028-2030 |
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Apalancamiento financiero |
Aproximadamente 2,5 veces |
Objetivo 2028 |
Fuente: plan estratégico Transform & Grow, presentado el 4 de noviembre de 2025 y recogido en la documentación financiera oficial de Telefónica remitida a la CNMV. Los objetivos de crecimiento de las principales magnitudes operativas se formulan utilizando criterios comparables y tipos de cambio constantes.
La precisión fundamental es que estos objetivos no representan un compromiso de recuperar, en cifras consolidadas, los ingresos y resultados que Telefónica registraba en 2024. Los porcentajes anunciados se calculan utilizando criterios de comparabilidad y tipos de cambio constantes, de manera que su cumplimiento debe evaluarse sobre la base de actividad definida en el plan y no mediante una comparación directa con la facturación histórica de un grupo que incluía negocios posteriormente vendidos. La diferencia es relevante: una operadora puede aumentar un 2% los ingresos de sus negocios comparables y, simultáneamente, presentar una facturación consolidada inferior a la que tenía antes de desprenderse de determinadas filiales. El crecimiento orgánico de la Telefónica resultante de las desinversiones no equivale, por tanto, a un crecimiento de la dimensión económica de la Telefónica que Murtra recibió en enero de 2025. Ambas perspectivas son legítimas, pero responden a preguntas diferentes y deben presentarse de forma diferenciada.
Durante 2026, el presidente mantuvo esa orientación financiera. En la presentación de los resultados anuales de 2025, celebrada el 24 de febrero de 2026, Murtra defendió el cumplimiento de los objetivos del ejercicio anterior y la transformación emprendida por la compañía, según el comunicado oficial de Telefónica sobre sus resultados de 2025. Posteriormente, en su discurso ante la Junta General de Accionistas de 2026, destacó el crecimiento de los ingresos y del EBITDA ajustado a tipos de cambio constantes durante 2025. Esas manifestaciones permiten identificar los objetivos y las métricas con las que la dirección presenta su gestión, pero no constituyen una promesa expresa de que el beneficio neto consolidado de 2026 vaya a superar el obtenido en 2024, ni de que los ingresos totales recuperen el volumen anterior a las desinversiones.
EL ALCANCE REAL DE LAS COMPARACIONES: CRECIMIENTO ORGÁNICO Y DIMENSIÓN CONSOLIDADA
El contraste entre los resultados históricos y los objetivos del plan pone de manifiesto la necesidad de utilizar dos referencias simultáneas. La primera es el perímetro comparable, que permite comprobar si los negocios que continúan dentro de Telefónica aumentan sus ingresos, mejoran su EBITDA y generan más caja. La segunda es el perímetro consolidado, que permite conocer el tamaño económico del grupo después de las ventas de filiales y compararlo con el que tenía antes del relevo presidencial. Utilizar únicamente las tasas de crecimiento orgánico no permite apreciar por completo la reducción de la facturación consolidada; utilizar únicamente la caída de los ingresos totales tampoco permite determinar cómo han evolucionado los negocios que permanecen dentro de Telefónica. Una evaluación financiera rigurosa debe mostrar ambas magnitudes, sin presentar una como sustituto de la otra.
La reducción del perímetro internacional tiene consecuencias que van más allá de los ingresos. Cuando Telefónica vende una filial, dejan de incorporarse a sus cuentas consolidadas los ingresos, los costes, los activos, los pasivos y la contribución a los resultados de ese negocio, conforme a las normas contables aplicables. Al mismo tiempo, la operación puede generar recursos financieros, modificar el endeudamiento y alterar las necesidades de inversión del grupo. Por ello, para determinar el resultado económico de la transformación no basta con medir cuánto ha disminuido la facturación ni cuánto podría crecer el negocio restante: también es necesario comparar el EBITDA, la deuda financiera neta, la generación de caja, el beneficio por acción y los recursos obtenidos por las desinversiones. Sin una serie homogénea de esas magnitudes no es posible concluir qué parte de la reducción del tamaño se ha compensado con una mejora de la situación financiera o de la rentabilidad de las actividades conservadas.
La evolución del dividendo y de la cotización también puede formar parte de esa evaluación, aunque exige un tratamiento separado. La remuneración al accionista debe analizarse comparando las políticas de distribución correspondientes a cada ejercicio y distinguiendo entre dividendos anunciados y efectivamente abonados. La evolución bursátil debe medirse desde una fecha de referencia anterior al nombramiento de Murtra y, para valorar adecuadamente la rentabilidad del accionista, incluir los dividendos percibidos. Ni una variación de la cotización ni una modificación del dividendo permiten, por sí solas, atribuir todo el resultado económico a la gestión del presidente, pero ambas aportan información relevante sobre la evolución del valor recibido por los accionistas. El post no incorpora porcentajes sobre estas magnitudes porque las cifras necesarias para establecer una comparación completa y verificada no forman parte de los datos examinados.
EL CONSENSO DE ANALISTAS Y LA VALORACIÓN BURSÁTIL
Las previsiones de recuperación del beneficio tampoco se traducen en una recomendación mayoritaria de compra por parte de los analistas. De acuerdo con el consenso de Bloomberg recogido por Finanzas.com en su información sobre los resultados previstos de Telefónica, el 22,6% de los analistas recomienda comprar acciones, el 54,8% aconseja mantenerlas y el 22,6% recomienda vender. El precio objetivo medio publicado se sitúa en 3,84 euros por acción, con un potencial de revalorización estimado del 14,6% respecto a la cotización de referencia utilizada en la noticia. Barclays figura entre las entidades que mantienen una recomendación neutral. Estos datos describen la distribución de las opiniones recogidas en el consenso y no constituyen una garantía sobre la evolución futura de la acción.
CONSENSO DE ANALISTAS Y VALORACIÓN BURSÁTIL
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Indicador bursátil |
Consenso de analistas |
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Recomendaciones de compra |
22,6 % |
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Recomendaciones de mantener |
54,8 % |
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Recomendaciones de venta |
22,6 % |
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Precio objetivo medio |
3,84 € |
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Potencial de revalorización publicado |
+14,6 % |
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Recomendación de Barclays |
Mantener |
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Fecha prevista de presentación de resultados |
12 de noviembre de 2026 |
Fuente: consenso de Bloomberg difundido por Finanzas.com el 5 de noviembre de 2026. El potencial de revalorización corresponde a la cotización de referencia utilizada por la información original.
Como complemento a las estimaciones trimestrales, los datos financieros recogidos en MarketScreener, en su apartado de información y previsiones sobre Telefónica permiten incorporar una perspectiva sobre el conjunto de 2026. Las estimaciones reproducidas en el post sitúan los ingresos anuales previstos en 33.452 millones de euros, frente a los 35.120 millones de 2025, y el EBITDA estimado en 11.862 millones, frente a los 11.918 millones del ejercicio anterior. También contemplan un beneficio operativo de 4.728 millones y un resultado neto positivo de 2.121 millones para 2026. Estas cifras deben identificarse como previsiones de un consenso distinto del utilizado por Finanzas.com para el tercer trimestre, por lo que no corresponde combinarlas directamente para obtener resultados trimestrales implícitos.
PREVISIONES PARA EL CONJUNTO DEL EJERCICIO 2026
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Indicador financiero |
Resultado 2025 |
Previsión 2026 |
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Ingresos |
35.120 M€ |
33.452 M€ |
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EBITDA |
11.918 M€ |
11.862 M€ |
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Beneficio operativo (EBIT) |
4.554 M€ |
4.728 M€ |
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Beneficio antes de impuestos |
-1.403 M€ |
2.778 M€ |
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Resultado neto |
-4.318 M€ |
2.121 M€ |
Fuente: cifras de estimaciones anuales de MarketScreener incorporadas al post original, con fecha de referencia del 5 de noviembre de 2026. No forman parte del consenso trimestral de Bloomberg. Su utilización exige comprobar las definiciones contables y la actualización de las estimaciones antes de considerarlas directamente comparables con otras fuentes.
La diferencia entre los 155 millones de euros de beneficio acumulado previstos hasta septiembre por el consenso citado por Finanzas.com y los 2.121 millones de resultado neto anual recogidos en las estimaciones de MarketScreener no permite deducir que Telefónica vaya a obtener necesariamente la diferencia durante el cuarto trimestre. Los dos importes proceden de conjuntos de previsiones distintos y pueden responder a diferentes fechas de actualización, ajustes y criterios de tratamiento de las operaciones discontinuadas. La comparación entre consensos solo es válida cuando se ha comprobado que las magnitudes utilizadas son equivalentes; de lo contrario, la diferencia numérica no puede interpretarse como una previsión trimestral. Del mismo modo, la cifra anual de EBITDA estimada para 2026 no debe compararse directamente con el EBITDA acumulado hasta septiembre de 2024, porque ambos periodos tienen distinta duración.
LA PRESENTACIÓN DE RESULTADOS DEL 12 DE NOVIEMBRE Y LA COMPROBACIÓN PENDIENTE
Telefónica tiene previsto presentar sus resultados correspondientes a los nueve primeros meses de 2026 el 12 de noviembre, de acuerdo con su calendario oficial de resultados trimestrales de 2026. La publicación permitirá comprobar si se cumplen las estimaciones de ingresos y beneficio difundidas por Finanzas.com y conocer las magnitudes que faltan para completar la comparación con 2024. En particular, será necesario examinar el EBITDA ajustado acumulado, el flujo de caja libre, la deuda financiera neta y la composición del resultado atribuido, distinguiendo las operaciones continuadas de las discontinuadas. Solo con esa información podrá establecerse una comparación financiera más completa entre la Telefónica anterior al nombramiento de Murtra y la que resulta de las desinversiones realizadas durante su presidencia.
CONCLUSIÓN: QUÉ HA CRECIDO Y QUÉ SE HA REDUCIDO EN TELEFÓNICA
La documentación examinada permite establecer una conclusión concreta. Marc Murtra asumió la presidencia de Telefónica el 18 de enero de 2025 y, desde entonces, la compañía ha desarrollado una estrategia que combina desinversiones internacionales con objetivos de crecimiento orgánico de los negocios que conserva. Las previsiones para los nueve primeros meses de 2026 muestran una mejora del beneficio respecto al mismo periodo de 2025, pero también una reducción de los ingresos consolidados. Cuando la referencia se traslada a enero-septiembre de 2024, último periodo equivalente anterior a su nombramiento, la diferencia en facturación alcanza los 5.670 millones de euros, equivalentes al 18,64%. Este dato permite cuantificar la reducción prevista del volumen de ingresos consolidados respecto a la compañía que existía antes del relevo presidencial, aunque no mide por sí solo el comportamiento orgánico de las actividades que permanecen dentro del grupo.
El aspecto central de la comparación es que los objetivos de crecimiento del plan Transform & Grow se refieren a magnitudes comparables, mientras que la evaluación de la dimensión económica heredada exige examinar las cifras consolidadas anteriores a las desinversiones. No existe contradicción contable entre anunciar crecimiento orgánico y registrar una facturación consolidada inferior: ambas circunstancias pueden producirse simultáneamente cuando se venden negocios. Pero tampoco son resultados equivalentes. El cumplimiento de un objetivo de crecimiento del 1,5% al 2,5% sobre el perímetro definido por el plan no demuestra que Telefónica haya recuperado los ingresos totales que registraba en 2024.
La comparación del beneficio exige una cautela adicional. La diferencia de 834 millones de euros entre los 989 millones de beneficio neto atribuido publicados en 2024 y los 155 millones estimados para septiembre de 2026 está correctamente calculada, pero no permite afirmar que la rentabilidad operativa haya caído un 84,33 % sin comprobar antes la equivalencia contable de ambas cifras. Tampoco es posible cuantificar todavía la evolución del EBITDA acumulado hasta septiembre de 2026 respecto al mismo periodo de 2024 con los datos utilizados en este análisis. Por tanto, la conclusión rigurosa no consiste en atribuir a Murtra una reducción no verificada de todas las magnitudes financieras, sino en constatar la disminución prevista de la facturación consolidada y exigir que el balance de la transformación incluya, junto al crecimiento orgánico, la evolución completa del grupo.
La Telefónica que reflejan las previsiones de septiembre de 2026 factura sustancialmente menos que la que existía antes del nombramiento de Murtra. Ese hecho debe figurar en cualquier balance de su presidencia, junto con la evolución del EBITDA, los beneficios, la deuda y la generación de caja, sin sustituir la comparación histórica por porcentajes de crecimiento calculados sobre un perímetro diferente. Presentar ambas perspectivas de forma simultánea no implica desconocer los efectos financieros de las desinversiones, sino ofrecer una evaluación completa y verificable de la transformación emprendida por la compañía.
EPÍLOGO: EL VASO NO ESTÁ MEDIO LLENO NI MEDIO VACÍO. TIENE EL AGUA QUE MARCAN LAS CIFRAS
Volvamos a la anécdota con la que comenzaba este post. Dos personas discutían sobre si un vaso estaba medio lleno o medio vacío, hasta que una tercera decidió medir su contenido. La discusión terminó cuando apareció una magnitud objetiva: 500 mililitros. En la gestión empresarial sucede exactamente lo mismo: no se trata de elegir entre una interpretación optimista y otra pesimista, sino de medir lo que había, lo que hay y lo que ha sucedido entre ambos momentos. Los ingresos, el EBITDA, el beneficio neto, la generación de caja y la deuda no son estados de ánimo ni opiniones sujetas a la habilidad comunicativa de quien presenta los resultados. Son magnitudes económicas que, correctamente definidas y comparadas, permiten conocer la evolución real de una compañía. Y, sobre todo, permiten distinguir entre el crecimiento de una parte del negocio y la transformación del conjunto de la empresa.
La fotografía que ofrecen las estimaciones de los analistas recopiladas por Bloomberg y difundidas por Finanzas.com para los nueve primeros meses de 2026 resulta suficientemente expresiva. Frente a los 30.418 millones de euros de ingresos consolidados que Telefónica registró entre enero y septiembre de 2024, último periodo equivalente anterior al nombramiento de Marc Murtra, las previsiones sitúan la facturación del mismo periodo de 2026 en 24.748 millones de euros. La diferencia asciende a 5.670 millones, un 18,64 % menos. Incluso tomando como referencia únicamente 2025, cuando la compañía ya había experimentado cambios relevantes en su perímetro, los ingresos previstos para 2026 serían 2.222 millones inferiores, una reducción del 8,2%. Estas cifras no describen una percepción sobre Telefónica: muestran que, de confirmarse las estimaciones, el grupo habrá reducido sustancialmente su volumen de facturación consolidada respecto al que tenía antes de la llegada de Murtra. Es necesario precisar que una parte de esa reducción procede de las desinversiones realizadas y no de una caída orgánica equivalente de los negocios conservados. Pero esa explicación no elimina el hecho económico: Telefónica ya no incorpora a sus cuentas los ingresos de las actividades vendidas y, por tanto, su dimensión consolidada es menor.
El contraste del beneficio exige mayor cautela, pero tampoco debe omitirse. El consenso citado por Finanzas.com prevé 155 millones de euros de resultado positivo acumulado hasta septiembre de 2026, frente a las pérdidas de 1.080 millones del mismo periodo de 2025. La mejora interanual estimada es evidente. Sin embargo, en los nueve primeros meses de 2024 Telefónica había comunicado 989 millones de euros de beneficio neto atribuido. La diferencia aritmética respecto a la previsión de 2026 es de 834 millones, aunque su interpretación exige comprobar que ambas cifras responden a definiciones contables equivalentes y que los efectos de las operaciones discontinuadas reciben un tratamiento comparable. La recuperación prevista frente a las pérdidas de 2025 no demuestra, por sí misma, que Telefónica haya recuperado la capacidad de generar beneficios que reflejaban sus cuentas anteriores al relevo presidencial. Tampoco sería riguroso dar por acreditada una caída determinada del EBITDA o del flujo de caja hasta septiembre de 2026 sin disponer todavía de las cifras oficiales equivalentes. Precisamente por eso, la presentación de resultados del próximo 12 de noviembre debe permitir completar el análisis con esas magnitudes, sin sustituir los datos pendientes por afirmaciones que aún no pueden demostrarse.
Aquí reside la cuestión central de este post. Hacerse trampas al solitario consiste en presentar el crecimiento de un perímetro empresarial reducido como si, por sí solo, acreditara el crecimiento de toda la compañía que se recibió. Una empresa puede vender negocios, reducir su facturación consolidada y, simultáneamente, conseguir que las actividades restantes crezcan a tipos de cambio constantes. No existe contradicción matemática entre ambas circunstancias. Lo que resulta cuestionable es utilizar únicamente la segunda para construir un relato de crecimiento sin mostrar con idéntica claridad la primera. El porcentaje puede ser correcto y, sin embargo, la imagen ofrecida al accionista puede quedar incompleta. Crecer sobre una base menor no significa haber recuperado lo perdido en dimensión, del mismo modo que mejorar respecto a un ejercicio desfavorable no significa necesariamente haber superado la situación anterior a ese ejercicio. Los objetivos de crecimiento orgánico del plan estratégico Transform & Grow deben evaluarse conforme a las métricas con las que fueron formulados, pero no pueden utilizarse como sustituto de un balance de la evolución consolidada del grupo desde enero de 2025.
Esto no significa que las desinversiones sean necesariamente equivocadas ni que una compañía de menor tamaño tenga que ser menos rentable o valer menos. Una reducción del perímetro puede estar justificada si permite disminuir deuda, liberar recursos, mejorar márgenes o concentrar las inversiones en negocios con mejores perspectivas. Pero esas ventajas también deben demostrarse con números: cuánto se obtuvo por las ventas, cuánto endeudamiento se redujo, qué EBITDA dejó de consolidarse, qué caja generan los negocios restantes y qué valor económico conserva el accionista. Sin esa comprobación, la defensa de la transformación queda tan incompleta como una crítica que atribuyera toda la caída de ingresos al deterioro comercial. La exigencia de rigor debe ser la misma para quienes presentan la gestión como un éxito y para quienes cuestionan sus resultados.
La responsabilidad de Marc Murtra no puede evaluarse exclusivamente mediante una comparación con 2025, porque Murtra no recibió Telefónica en enero de 2026 ni heredó únicamente los negocios que hoy permanecen dentro del grupo. Asumió la presidencia el 18 de enero de 2025 de una compañía con una determinada presencia internacional, una cifra de ingresos, unos resultados operativos, unos activos y una capacidad de generación de caja. Desde entonces se han adoptado decisiones que han modificado esa estructura. El balance de su presidencia debe explicar no solo cómo evolucionan los negocios que conserva, sino también qué ha ocurrido con el conjunto que recibió y cuál ha sido el resultado económico de desprenderse de una parte de él. Esa es la comparación que permite valorar la transformación en su verdadera perspectiva histórica.
Por eso, cuando Telefónica presente sus resultados de los nueve primeros meses de 2026, la cuestión no debería quedar reducida a destacar un beneficio superior al de 2025 o unos porcentajes positivos de crecimiento orgánico. Esos datos merecen ser conocidos, pero deben acompañarse de la evolución de las magnitudes consolidadas y de una explicación cuantificada de los efectos de las desinversiones. Las previsiones publicadas por las casas de análisis, especialmente las recogidas en el consenso de Bloomberg, anticipan una Telefónica con una facturación significativamente inferior a la de 2024. Esa es, por ahora, la fotografía que ofrecen las estimaciones, pendiente de confirmación oficial. La pregunta que debe responder la dirección no es únicamente cuánto crece lo que queda, sino si la Telefónica resultante es económicamente más sólida, más rentable y capaz de generar más valor que la que recibió Murtra.
Y así regresamos al vaso del principio. Se puede hablar durante horas de optimismo, de transformación, de crecimiento comparable o de perspectivas favorables. Pero ninguna de esas expresiones altera la cantidad de agua que contiene el recipiente. Los números no necesitan un relato que los haga parecer mejores o peores; necesitan que se muestre la serie completa, que se explique lo que ha salido del perímetro y que se comparen magnitudes equivalentes. La fotografía de Telefónica no se obtiene eligiendo el ángulo que más favorece a quien la presenta, sino mostrando el conjunto de sus resultados y su evolución desde el punto de partida. No hablamos de percepciones. Hablamos de hechos acreditados, de previsiones identificadas como tales y de métricas verificables. Porque, al final, el vaso contiene el agua que contiene, no la que conviene anunciar.
Ya lo John Adams: «Los hechos son testarudos; y cualesquiera que sean nuestros deseos, nuestras inclinaciones o los dictados de nuestras pasiones, no pueden alterar el estado de los hechos y de las pruebas».

