martes, 4 de enero de 2022

CAF VERSUS TELEFÓNICA... DOS COMPAÑIAS CON ESTRATEGIAS Y ÉXITOS RADICALEMENTE OPUESTOS

 

Con sólo 8 años, Glenn Cunningham se vio atrapado entre las llamas cuando en su escuela se produjo un grave incendio. Cuando los bomberos le rescataron, nadie creía que pudiese sobrevivir. Su cuerpo, desde la cintura hasta los pies, estaba completamente quemado, y había respirado demasiado humo. Para sorpresa de los médicos, este chico no se rindió, y sobrevivió a las quemaduras. Pero tuvo que pagar un precio: no podía caminar.

Sus finas piernas estaban sin vida por culpa del fuego; sin embargo, su determinación para volver a andar era indomable. Estaba siempre en su cama o en su silla de ruedas, hasta que un día decidió tumbarse en el césped de su casa, y llegar hasta la verja que rodeaba el jardín arrastrándose con sus brazos mientras las piernas le arrastraban. Consiguió llegar hasta la valla, se levantó apoyándose en ella, y por primera vez desde hacía meses pudo caminar de nuevo, aunque sus pasos eran cortos y le costaba mucho poner un pie delante de otro. Hizo esto todos los días, creyendo en sí mismo y en que algún día podría volver a andar sin ayuda de nadie. Y lo logró. Un tiempo después, por fin pudo ir caminando hasta la escuela. Y cuando dominó sus pasos de nuevo, empezó a ir corriendo a todos lados. En 1934, este hombre que nadie creía que iba a sobrevivir con 8 años, que seguramente no hubiese podido volver a andar nunca más, fue el mejor corredor de una milla en Estados Unidos de todos los tiempos.

El 3 de enero todos los diarios anunciaban el fallecimiento de José María Bastarrica Garijo, presidente honorifico de CAF. Este ilustre vasco fue presidente del gigante ferroviario durante dos décadas (1995-2015). Fue el gran artífice del conocido como 'milagro' de CAF, ya que relanzó la compañía cuando la firma beasaindarra no pasaba por sus mejores momentos y la situó entre las más destacadas y competitivas del sector en el ámbito internacional. Empresario de raza, discreto, hecho a sí mismo, cuya visión y liderazgo fueron claves para culminar el proceso de transformación de la compañía, donde inició su carrera profesional desde abajo, pero también un hombre muy ligado a sus raíces, a su Beasain natal y a su Donostia de adopción. Ocupó distintas responsabilidades dentro de la compañía, empezando por la jefatura de diversos talleres y divisiones. Siendo director de Calidad y Producción pasó en 1989 a ocupar el puesto de director general y adjunto al consejero delegado. En 1991 ascendió a vicepresidente ejecutivo, siendo el primer responsable ejecutivo de la empresa desde ese momento. En 1995 fue nombrado presidente del Consejo de Administración, al tiempo que mantenía todas sus funciones como consejero delegado. Asumió las riendas de la compañía en un momento en el que el mercado interior, del que dependía en gran medida, estaba contraído por las restricciones del gasto de las Administraciones del Estado. De hecho, a mediados de los ochenta presentaba unas pérdidas recurrentes con unas ventas inferiores a los 100 millones de euros de entonces y unos ingresos que dependían en un 75% de un único cliente, Renfe. Para salir del circulo vicioso en el que se encontraba, apostó por la internalización como fórmula para sortear las dificultades. Para ello puso en marcha un plan estratégico con un objetivo: internacionalizar la compañía con el fin de diversificar mercados y eludir periódicas crisis que afectaban a la firma en función de las políticas públicas. Al mismo tiempo, se propuso como prioridad crear una base de accionistas de gran estabilidad y aglutinó un núcleo duro accionarial con la entrada de las antiguas Cajas de Ahorro vascas y la implicación de los trabajadores en la sociedad a través de Cartera Social. El primer contrato internacional llegó en 1992 para la red ferroviaria de Hungría. Después vino la entrada en América, con pedidos para la ciudad de México y poco después Monterrey. Posteriormente logró un primer encargo para Argentina, que conllevó la implantación de CAF de forma permanente en Buenos Aires. La década de los 90 supuso el despegue internacional, con hitos como la entrada al restrictivo mercado británico y el salto a Estados Unidos. Se alcanzaron tasas de exportación en torno al 70%. 


                        Jose María Baztarrica (izquierda) y Andrés Arizkorreta

En los años 2000 la compañía inicia una apuesta decidida por el desarrollo de las capacidades tecnológicas necesarias para ofrecer producto propio en toda la gama de material ferroviario. Así nace el Centro Tecnológico Integral, cuyo último hito es el Oaris de alta y muy alta capacidad. La apuesta decidida por la I+D se fue expandiendo a todos los eslabones de la cadena de valor ferroviaria, dando lugar a la creación de filiales como CAF Power&Automation (tracción y comunicaciones), Signalling (señalización), Turkney and Engineering (ingeniería de sistemas eléctricos e integrales) o Cetest (ensayos y análisis), todas asentadas en Euskadi. Esta nueva apuesta permitió que cuando Bastarrica salió de la presidencia de CAF cediendo el testigo a su hombre de confianza de toda su carrera en la compañía, Andrés Azirzkorreta, la compañía contaba con 90 proyectos en 35 países de los cinco continentes, con sedes productivas en Estados Unidos, Brasil, México, Chile y Francia, además de las cinco plantas en el Estado español, y con cerca de 50 centros de mantenimiento distribuidos por todo el mundo. Muy significativo fue la felicitación del presidente Emmanuel Macron tras su visita a la fábrica de Bagnères-de-Bigorre, tras anunciar la compañía de la inversión de 25 millones de euros con el fin de modernizar dicha planta. Con unas previsiones de aumento de plantilla de los 200 trabajadores actuales a los 400 empleados dentro de cuatro años, se espera que de dicha factoría saldrán gran parte de los trenes que forman parte de los importantes contratos conseguidos por la empresa guipuzcoana en ese país. Todo ello sucedió tras adjudicarse la compañía el contrato de renovación de trenes de cercanías de Paris junto al gigante francés Alstom. El valor total del contrato fue de 2.560 millones de euros, a CAF le corresponderá el 40% del mismo, unos 1.000 millones de euros https://bit.ly/3sWGo4P Para CAF dicho contrato representó “poner un pie en Flandes”, ya que es su primer proyecto de suministro de unidades para la red metropolitana de París, una de las mayores administraciones de transporte del continente europeo. En los últimos años, CAF ha logrado varios contratos en Francia como el suministro de 28 trenes (con opción de 75 adicionales) que prestarán servicio en las líneas París-Clermont y París-Limoges-Toulouse, así como otros proyectos de suministro de tranvías para las ciudades de Nantes, Besançon y St. Étienne o la rehabilitación de la flota de trenes de la línea D del metro de Lyon. Todo lo contrario a esta situación, sucedió por ejemplo hace unos días, cuando el presidente francés se opuso a dar entrada en el accionariado de la constructora francesa Vinci de la compañía española ACS tras la venta de su filial Cobra al grupo francés. Macron no ha dudado en respaldar y dar toda su confianza a la participación de CAF en el potente y dinámico mercado ferroviario galo, –que es considerado un sector estratégico junto con la lucha contra el cambio climático y la energía–, hasta el punto de asegurar el apoyo del Estado francés a la planta de Bagnères, dentro del plan France Relance (Relanzar Francia), que tiene como objetivo, tras la adopción de medidas de tipo fiscal y laboral, fomentar las inversiones en ese país "con el objetivo de recuperar nuestra independencia industrial. No hay industria sin inversión y no hay inversión sin competitividad", afirmó Macron al poner como ejemplo la apuesta industrial que CAF está haciendo en Bagnères, hasta el punto de convertirse en una de las empresas tractoras de una zona que hace unos años registraba unas importantes tasas de desempleo  https://bit.ly/32QKO2B

                     Emmanuel Macron en su visita a la factoria francesa de CAF

El 'milagro'  de CAF tiene cifras que así lo corroboran, tales como que en 2015 la cartera de pedidos superaba los 5.000 millones; las ventas ascendían a 1.600 millones, cuatro veces y media más que en 2002; los resultados se habían multiplicado por diez hasta los 921 millones; la plantilla ascendía a 7.700 personas frente a las 3.200 de trece años antes, al tiempo que en la última década la firma había destinado a inversión 400 millones y había distribuido entre los accionistas 200 millones en dividendos. José María Baztarrica siempre ha reconocido que desde un punto de vista personal, “ha sido impagable poder cooperar en el desarrollo y futuro de CAF trabajando al estilo de nuestros antepasados, con un modelo productivo intensivo en el empleo estable y de calidad”.

El camino emprendido por Bastarrica se parece mucho al emprendido en su día por Cándido Velázquez Gaztelu al frente de Telefónica (1989-1996). El presidente gaditano será recordado por haberse enfrentado a las enormes listas de espera que sufría la compañía en los años noventa en nuestro país: más de 600.000 peticiones para conseguir teléfono. Para solucionarlo, amplió enormemente la red y la plantilla existente (de 30.000 a 75.000 empleados) y comenzó a adquirir participaciones en varias operadoras de Sudamérica (Chile, Puerto Rico, Perú y un primer paso en Brasil) y norte de África (Marruecos). A partir de su presidencia, la operadora comenzó una gran expansión internacional hasta convertirse en una de las grandes operadoras de las telecomunicaciones mundiales y la mayor empresa no financiera española https://bit.ly/3nnkWQT  Tras su salida la compañía tuvo diversos presidentes que lejos de consolidar la misma en la dinámica emprendida por Cándido emprendieron una carrera de adquisiciones erráticas que terminaron con un endeudamiento faraónico, el cual ha conducido a la situación actual en el que se encuentra. Actualmente la operadora se encuentra en una situación de “interregno”, definición que da la iglesia para definir el periodo en el que se encuentra la iglesia a la espera de nuevo Papa tras el fallecimiento del pontífice actual.

                                    Cándido Velázquez Gaztelu

La situación actual de ambas compañías es un ejemplo de cómo en momentos de dificultad, una compañía se posiciona en busca de un futuro mejor sin olvidar sus orígenes apostando por la I+D como palanca fundamental en toda la cadena de valor ferroviario para su crecimiento. El ejemplo de la operadora es el de una compañía que se durmió en los laureles en tiempos de bonanza cercada por un cambio radical. En ese tiempo se apostó por negocios nada rentables como la TV a la vez que sus márgenes se vienen deteriorando al no encontrar sustituto que compense al negocio tradicional. Su escasa inversión en I+D hace que el gap con sus competidores sea cada vez mayor a la vez que sus márgenes se resienten.

Para terminar el post, hay que decir que el ejemplo de Glenn Cunningham del comienzo del post se asemeja como un guante a lo hecho por Bastarrica al frente de CAF, su espíritu de superación y su constancia en el diseño de una estrategia ganadora ha encumbrado a la compañía vasca a codearse con lo más selecto de dicho sector a nivel mundial… Este y no otro, es el ejemplo que seguir por aquellas compañías que han entrado en el túnel del tiempo de la decadencia.

Ya lo dijo Lao Tzu: “Un viaje de mil millas comienza con un solo paso”.

 

domingo, 2 de enero de 2022

TELEFÓNICA 2022, AÑO CERO PARA RESURGIR DE SUS CENIZAS CON NUEVOS ACTORES AL FRENTE

 

Los grandes cataclismos han dado lugar a figuras míticas a las que los historiadores se refieren con cierto espíritu animista. El cisne negro de Nassim Taleb hace referencia a aquellas catástrofes que aparecen de forma imprevisible; mientras que el rinoceronte gris de Michele Wucker se refiere a las que muestran señales evidentes, aunque acaban generando respuestas insuficientes. Las dos caras de este monumento animal tratan de resumir en toda su amplitud las hecatombes y cataclismos a los que se ve expuesto el ser humano. Fue el historiador Niall Ferguson el que en el año 2021 trata de establecer un marco teórico para comprender los grandes desastres que han azotado a la humanidad. Hambrunas, plagas, guerras o terremotos sirven a su autor para establecer una dialéctica apocalíptica, estableciendo la espontaneidad de estos acontecimientos como un rasgo clave en su estudio, así como la relación intrínseca entre las tragedias naturales y las causadas por el hombre. Ferguson desmiente la distinción entre los desastres naturales y los causados por el hombre. La frontera entre ambas queda reducida a la nada por la "interacción constante entre las sociedades humanas y la naturaleza". El historiador defiende la reincidencia histórica de una especie que tiende a asentarse de nuevo en la zona 0 de la catástrofe: "Los humanos siempre regresan a la escena, por grande que sea el desastre". El aprendizaje de dichos desastres nunca han sido impedimento para que el ser humano vuelva a reincidir en aquellas causas que facilitaron los mismos… Es más, cuando los desastres suceden los causantes de estos venden el cambio como moneda redentora ignorando que su gestión es la causante de dichas desgracias.

El año 2021 fue un año que marcó el salto dado por la operadora al cruzar el rubicón hacia el declive en el mercado español. Una foto de dicho cruce se publicó el 30 de diciembre en un diario https://bit.ly/3JplLnM, en la misma se dicen cosas como las siguientes:

“Las tres grandes operadoras de telecomunicaciones españolas han vuelto a sufrir un duro varapalo comercial este 2021. Los datos de las propias compañías a los que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, y que deben ser confirmados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), indican que Movistar, Orange y Vodafone han perdido este año casi 1,5 millones de líneas fijas y móviles mediante el procedimiento de portabilidad. Este es exactamente el número de líneas que han ganado empresas como MásMóvil -que recientemente ha comprado Euskaltel- Digi, Finetwork o Avatel, junto a la serie de operadores móviles virtuales que se han hecho fuertes al calor de ofertas a precios muy por debajo del coste real de los servicios de líneas móviles, fijas y de productos convergentes. El más perjudicado ha sido Movistar que se ha dejado 879.700 líneas entre fijas y móviles, la mitad de lo que han perdido las tres grandes. La marca del grupo Telefónica que incluye además O2 y Tuenti, es la que más ha acusado en los últimos tres años la arremetida de las compañías de bajo coste. Se ha dejado 487.500 líneas móviles entre enero y diciembre de este año”. 

“Un periodo en el que ha reforzado su apuesta por ofrecer productos convergentes de alto valor con el fútbol y series y películas premium, además de alianzas con Netflix, Dazn o Disney+. Este año además ha vuelto a regalar móviles y dispositivos como consolas, televisiones o tablets. Sin embargo, tampoco ha podido frenar la caída de líneas fijas -asociadas a internet en el hogar y fibra óptica- dejándose 392.200 en doce meses”. A todo esto, hay que añadir que la TV se ha llevado el año 2021 unos 1.340 millones de euros en derechos televisivos del fútbol https://bit.ly/3wXcUnm , un (39,7%) más que los 959 millones de euros que invirtió en I+D según el ranking publicado hace escasos días por la Comisión Europea https://bit.ly/3sCEc2o  Un ejemplo de la dirección incorrecta tomada por Telefónica la observamos en dicho ranking, cuando vemos como el incumbente japones NTT invirtió un 303% más en I+D hasta alcanzar los 5.566 millones de euros en el año 2021 frente a los 1.834 millones de euros que invirtió en el año 2020 con el fin de conseguir los ingresos que proporciona dicha digitalización, como están haciendo los gigantes de Internet (OTTs).

El principal problema que tiene en este momento la operadora es el de la quiebra del modelo de negocio propiciado por el cambio en la nueva ley de regulación del mercado de trabajo. Esta circunstancia va a ser un condicionante en otras cuestiones que relataba el 19 de diciembre en un post publicado en el blog, “TELEFÓNICA METIDA EN SU "LABERINTO DEL FAUNO" https://bit.ly/3GWmAlZ En el mismo, ponía de relieve una serie de cuestiones que la operadora tiene que resolver obteniendo las autorizaciones pertinentes:  

  1. Aprobación por parte del gobierno de las ventas de activos anunciadas en el año 2021. 
  2. Aprobación del PSI que se está negociando con la representación social a la vez que el gobierno cierra la reforma laboral que tiene que enviar a la Comisión Europea para recibir los fondos Next Generation EU. 
  3. Beneplácito de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de los derechos audiovisuales que resultó adjudicataria el 13 de diciembre, que actualmente limita a un máximo de tres años la duración de los contratos de Telefónica para la adquisición de derechos deportivos https://bit.ly/3Fd9sbO.

Los puntos 1 y 2 son quizás los principales problemas que tiene que resolver el actual equipo directivo, ya que, en el caso del punto uno su no aprobación daría lugar a que se tengan que reformular unas cuentas anunciadas con unos beneficios que se han fundamentado sobre dichas enajenaciones. Con respecto al PSI aprobado hace escasos días por el actual equipo directivo en la división española, hay que decir que estas salidas de personal se han vuelto crónicas con el fin de compensar la caída de rentabilidad que viene cosechando la división española al no ser capaz de contener a la competencia en dicho mercado. Desde la llegada del actual presidente de la operadora el 8 de abril del 2016, la reducción de plantilla en la división española ha alcanzado las 12.000 personas con un coste de 7.000 millones de euros https://bit.ly/3478Fvf El equipo directivo de la división española ha consensuado con los sindicatos tres planes de bajas incentivadas en cinco años para empleados con 53 años o más. Con el último recorte aprobado hace unos días, la plantilla quedará reducida a 15.500 empleados. Cuando él actual presidente del grupo Telefónica se puso al frente de la corporación, Telefónica España contaba con más de 33.440 empleados. Esto supone devolver el volumen de trabajadores a niveles de 1951. De momento, ni las reducciones de plantilla ni el recorte de la deuda acometida por el equipo directivo parecen surtir el efecto deseado en el valor de la cotización, la cual languidece sin que de momento se atisbe ninguna solución al hecho. Durante el mandato del actual presidente, los compromisos financieros se han reducido desde los 55.200 millones de euros hasta los 26.000 millones actuales, si bien esta contracción se ha logrado en gran medida reduciendo el perímetro de la compañía, vendiendo activos y filiales. https://bit.ly/3HwsgmT

En otro orden de cuestiones, el cambio que se necesita abordar dentro de la operadora es enorme en cuanto a la profundidad como al rol jugado por algunos actores de esta, como son el equipo directivo o la representación social, que han contribuido a la situación actual en la que se encuentra la operadora por diferentes motivos. La simbiosis mantenida en estos últimos años de convergencia interesada de ambos actores ha impedido que la representación social jugara el rol de fiscalizador de muchas de las medidas que tenían que haber sido cuestionadas y frenadas por los resultados obtenidos por la operadora.  En países de la Unión Europea que son cabeza de esta como son Francia y Alemania, la participación minoritaria de ambos estados en su operadora de referencia hace que todas las cuestiones de importancia sean en todo momento controladas con el fin de no perjudicar el activo estratégico. A ningún oferente interesado en Orange o Deutsche Telekom se le ocurre intentar entrar en el capital de ambas compañías sin la autorización de ambos estados. Un ejemplo de esto que relato lo hemos visto estos días en Francia con la compra de la compañía francesa Vinci de Cobra. ACS se embolsará 4.902 millones de euros, según informó la compañía a la (CNMV). El pago de la operación se tenía pensado hacerse de dos formas, una en metálico y otra con un canje de acciones de Vinci, sin embargo, el presidente francés Emmanuel Macron se negó a que ACS entrase en el capital del gigante francés.

España destinará en 2022 un 40% de los fondos europeos a industria, energía, I+D+i y digitalización.Uno de los aspectos fundamentales que tiene que propiciar la entrada del Estado en el capital de la operadora, es el papel que tiene que jugar la misma en el programa de digitalización que servirá para la recuperación económica. En el año 2022 los presupuestos aprobados por el gobierno español destinarán un 40% de los 27.633 millones de euros que recibirá de los fondos 'Next Generation UE' en este año a los sectores de la industria, energía, I+D+i y digitalización, según el anteproyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE). En concreto, se destinará un 19,8% a industria y energía y un 19,6% a I+D+i y digitalización, es decir unos 5.471 millones de euros. Algunas de las medidas concretas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia incluidas en los Presupuestos y adelantadas por Hacienda son acciones como la digitalización de las pymes (1.626 millones) o el despliegue del 5G (600 millones). El plan de Recuperación pone de manifiesto el apoyo del Gobierno a las pequeñas y medianas empresas (pymes), con un total de 8.503 millones de euros -la mayor partida de los fondos europeos- en inversiones, entre las que se recogen el componente dedicado a la modernización y digitalización del tejido industrial y de la pyme  https://bit.ly/3pI2PJc

Telefónica fue creada el 19 de abril de 1924, nacionalizada en 1945 y posteriormente el Estado la privatizó vendiendo su último paquete de acciones en el año 1999. Desde entonces hasta ahora, su devenir ha estado salpicado por éxitos y últimamente por demasiadas espinas. El año 2022 debe arrancar tratando de sortear las múltiples incertidumbres que acechan a la operadora, para ello, es necesario sentar las bases para un cambio de rumbo con él fin de propiciar la salida de la situación en la que se encuentra. No será fácil, el trabajo por delante para el nuevo equipo directivo que venga es colosal pero imprescindible si se quiere tener un horizonte plausible.  Ya sabemos cómo dijo Niall Ferguson al comienzo del post, que el hombre termina regresando a la escena del desastre… Esa es la razón que tenemos que evitar con el fin de evitar el descenso a un infierno más profundo del que se encuentra.

Ya lo dijo Peter Drucker: “La mejor manera de predecir el futuro es creándolo”.