viernes, 19 de enero de 2024

TELEFÓNICA, LA REALIDAD QUE VIVE SUPERA A LA FICCIÓN QUE SE PUBLICA EN LA PRENSA

Zygmunt Bauman, fue un sociólogo de referencia, que acuñó los conceptos de modernidad líquida, sociedad líquida o amor líquido para definir el actual momento de la historia en el que las realidades sólidas de nuestros abuelos, como el trabajo y el matrimonio para toda la vida, se han desvanecido. Y han dado paso a un mundo más precario, provisional, ansioso de novedades y, con frecuencia, agotador. Un mundo que Bauman supo explicar como pocos. Explicaba que la modernidad liquida como la mayor preocupación de nuestra vida social e individual es cómo prevenir que las cosas se queden fijas, que sean tan sólidas que no puedan cambiar en el futuro. No creemos que haya soluciones definitivas y no sólo eso: no nos gustan. Por ejemplo: la crisis que tienen muchos hombres al cumplir 40 años. Les paraliza el miedo de que las cosas ya no sean como antes. Y lo que más miedo les causa es tener una identidad aferrada a ellos. Un traje que no te puedes quitar. Estamos acostumbrados a un tiempo veloz, seguros de que las cosas no van a durar mucho, de que van a aparecer nuevas oportunidades que van a devaluar las existentes. Y sucede en todos los aspectos de la vida. Con los objetos materiales y con las relaciones con la gente. Y con la propia relación que tenemos con nosotros mismos, cómo nos evaluamos, qué imagen tenemos de nuestra persona, qué ambición permitimos que nos guíe. Todo cambia de un momento a otro, somos conscientes de que somos cambiables y por lo tanto tenemos miedo de fijar nada para siempre. Probablemente su Gobierno, como el del Reino Unido, llama a sus ciudadanos a ser flexibles. ¿Qué significa ser flexible? Significa que no estés comprometido con nada para siempre, sino listo para cambiar la sintonía, la mente, en cualquier momento en el que sea requerido. Esto crea una situación líquida. Como un líquido en un vaso, en el que el más ligero empujón cambia la forma del agua. Y esto está por todas partes.

                                   Modernidad líquida

El 3 de diciembre el equipo directivo de Telefónica presentó un ERE para 5.124 empleados en su división española. El mismo día la vicepresidenta segunda del gobierno español y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, afirmaba en la cadena de TV La Sexta, que se reunirá con las partes del ERE en Telefónica y que estudiaría la propuesta cuando se presente http://tinyurl.com/34dz4dpf El 3 de enero el equipo de RRHH de Telefónica firmaba el acuerdo de dicho ERE con la parte social, CCOO, UGT y Sumados. Desde el jueves 4 de enero hasta el viernes día 19 de enero, la ministra de Trabajo no se ha reunido con las partes como manifestó en sus declaraciones desde el día que se firmó con la parte social dicho ERE el 3 de enero. La conclusión a dicho hecho es que el ERE no se ha presentado ante el ministerio de Trabajo para su aprobación. La razón para que se haya producido dicha situación no es más que una, sabedores de que el ERE no será aprobado por el ministerio de Trabajo al no cumplir ninguna de las condiciones que ampara el Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre en su artículo 51 http://tinyurl.com/2p93ys7w, se quiere utilizar el grado de adhesión al mismo para convencer al ministerio de Trabajo para que facilite su plácet al mismo. El número de empleados que se acojan al mismo se conocerá el 9 de febrero, el 14 de febrero RRHH de Telefónica facilitará los nombres de los empleados que podrán acogerse. Si tenemos en cuenta como actúa la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, la presentación y justificación que se ha dado a dicho ERE es completamente temeraria (Telefónica ha justificado el ERE por “causas organizativas”, y argumenta que tiene un “excedente funcional” de trabajadores con arreglo a la modificación de los servicios de la empresa, a la finalización del despliegue de fibra óptica hasta el hogar (FTTH), al cierre del cobre y a otros elementos, como la automatización de procesos). Sin embargo, en contra de dicho argumento  tenemos a una compañía con una realidad incontestable, son los 100.000 puestos de trabajo precario que giran en la órbita de Telefónica realizando los trabajos de conservación y operación que necesitan las infraestructuras de la operadora a través de contratas y subcontratas http://tinyurl.com/mrx7 La ministra Díaz ante dicha precarización laboral con dicho despido colectivo ha sido taxativa ante dicho planteamiento, el 12 de diciembre, Yolanda Díaz fue mucho más allá y en un diario de noticias se publicó la siguiente noticia, “Yolanda Díaz le declara la guerra a Telefónica y pone en entredicho el ERE de 5000 empleados” http://tinyurl.com/yck67mvv Con estos antecedente no es de extrañar que allí donde interviene la ministra de Trabajo ante hechos que se sitúan en el ámbito de  doctrina neoliberal como es esta medida del ERE, la respuesta de la misma será contundente. Hace unos días ante situaciones difíciles de entender como fue la no presencia de el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, en la mesa donde se negociaba el SMI, la ministra zanjó dicha cuestión subiendo el mismo el 5%, lejos del 3% que pretendía la CEOE.

Otra cuestión no menor por su importancia es el hecho del pago de dividendo que ha efectuado la compañía el año pasado, unos 1.720 millones de euros. Esta cuestión desmiente lo que recoge el Estatuto de los Trabajadores en el artículo 51 donde se dice lo siguiente, “se entiende que concurren causas económicas cuando de los resultados de la empresa se desprenda una situación económica negativa, en casos tales como la existencia de pérdidas actuales o previstas, o la disminución persistente de su nivel de ingresos ordinarios o ventas. En todo caso, se entenderá que la disminución es persistente si durante tres trimestres consecutivos el nivel de ingresos ordinarios o ventas de cada trimestre es inferior al registrado en el mismo trimestre del año anterior”. A la situación del ERE de Telefónica hay que añadir otra cuestión importante, el plazo límite a dicho ERE ya lo ha puesto el equipo directivo con la fecha de salida de los trabajadores que se acojan al mismo, el 29 de febrero. El paso de los días no hace más que corroborar lo que está sucediendo en este momento dentro de la Telefónica, el ERE ha encallado ante el temor de no ser aprobado por el ministerio de Trabajo.

La situación del ERE en Telefónica tiene un símil con otra cuestión con la que está inmersa, la entrada del operador saudí STC en el accionariado de Telefónica. Desde el 5 de septiembre que afloró la participación del 9,9% del capital, 4,9% del capital social de Telefónica a través de acciones y de instrumentos financieros que confieren una exposición económica sobre otro 5% del capital social, según ha explicado en un comunicado enviado a la Comisión Nacional de Mercado de Valores (CNMV). Para estos instrumentos financieros, la operadora saudí necesita la autorización del gobierno español, sin embargo, cuatro meses y medio después de dicha adquisición todavía no ha pedido permiso para adquirir los mismos. La pregunta es, ¿Por qué no lo ha hecho? La respuesta parece obvia, porque sabe que el gobierno español no se lo dará. Con el ERE estamos viviendo la misma situación, con un resultados idénticos.

Esta semana se celebró el Foro Mundial de Davos, en el mismo intervino el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El mensaje lanzado por el mismo fue clarificador para aquellos que se han parapetado sobre la ola neoliberal desde las grandes empresas. El presidente tendió la mano a los grandes empresarios e inversores presentes en dicha cumbre para “potenciar sinergias y establecer nuevas fórmulas de colaboración público-privada” y les ha pedido que no conculquen con “postulados neoliberales y que combatan la “ola reaccionaria que recorre el mundo”. “El Gobierno de España es su aliado”, ha proclamado Sánchez, reclamando a los actores económicos “actuar en consecuencia” y “con responsabilidad”, y no dejarse arrastrar “por esos medios de comunicación y partidos políticos radicales que están obsesionados con proyectarnos como rivales sistémicos”. Actores, ha dicho, “que se lucran vendiendo polarización, no caigan en su trampa”.

“Colaboremos” es el mensaje que ha querido transmitir el jefe del Ejecutivo en su discurso. Sánchez ha pedido a líderes empresariales y financieros que ayuden “a elevar el poder adquisitivo de los trabajadores, a frenar la emergencia climática, a reivindicar las normas internacionales y a defender la democracia y luchar contra la involución que representa la ola reaccionaria que recorre el mundo”. “En resumen: ayúdenos a dar a la gente una vida mejor” y “no nos traguemos los viejos postulados neoliberales”, ha proclamado. “Les pido que se impliquen”, ha reclamado. “Hemos aprendido por experiencia propia que existe un círculo virtuoso entre crecimiento y redistribución del crecimiento. Que la mejor forma de crecer, y la más resistente, es asegurándonos de que los beneficios del crecimiento llegan a toda la población, especialmente a los más vulnerables”, ha añadido Sánchez. Para el presidente del Gobierno, sin un estado del bienestar sólido los modelos de negocio de las empresas “se derrumbarían como un castillo de naipes”. “España es un paraíso para las empresas que quieren prosperar a través de la innovación, el talento, la energía limpia y barata, la estabilidad institucional y las infraestructuras de primer nivel. Para las empresas que quieren enriquecerse generando valor real y pagando los impuestos que les corresponden. Damos la bienvenida a estas empresas con los brazos abiertos”, ha defendido el presidente. Sánchez ha hablado incluso de “un nuevo triángulo virtuoso formado por el sector privado, el Estado y la sociedad civil que nos permita garantizar la prosperidad económica, aumentar el bienestar y la igualdad y asegurar la sostenibilidad medioambiental para todos y en todo el mundo”. El presidente habló también de la anunciada, pero no ejecutada, participación del Estado en Telefónica a través de la SEPI: "La ciberseguridad es muy importante también para las empresas y el gobierno español. Y por eso vamos a participar en Telefónica. Para reforzar y fortalecer todos los asuntos relacionados con la ciberseguridad". Y añadió que la vuelta al accionariado de la compañía de telecomunicaciones "forma parte de una estrategia, de una relación público-privada con el fin de hacer frente común a estos desafíos" http://tinyurl.com/436vw2de

En la dirección contraria a lo manifestado por el presidente del gobierno intervino el presidente de Telefónica, Álvarez-Pallete. En su intervención trasladó la urgencia de acometer la desregulación del sector telco para impulsar la competitividad y la innovación. "Lo único que pedimos es que nos desregulen y nos dejen competir", ha destacado. "Nos están regulando con reglas analógicas del siglo pasado, pero estamos en una nueva economía digital y jugando en desigualdad de condiciones", ha añadido. Pallete ha insistido en que la Unión Europea impulse un entorno favorable para las compañías europeas, especialmente para las tecnológicas y de telecomunicaciones "dado el rol crucial que juega la economía digital en la competitividad y el liderazgo global". En relación con la falta de competitividad, el presidente de la operadora ha subrayado que Europa se está quedando rezagado respecto a China y Estados Unidos y para argumentarlo ha expuesto que "de las 50 compañías TIC más grandes del mundo por capitalización bursátil, solo cinco son de europeas" y representan menos del 5% del valor total. Afirmó que el sector de las telecomunicaciones ha demostrado su compromiso con la innovación con una inversión anual de aproximadamente 50.000 millones de euros, lo que ha permitido la modernización de las redes para cumplir con la creciente demanda de servicios digitales, así como el desarrollo de nuevos y mejores productos y servicios y la apertura de nuevas oportunidades para la innovación tecnológica. El presidente de Telefónica ha incidido en la necesidad urgente de fijar un marco regulatorio que favorezca la innovación, “que permita iniciativas disruptivas a las empresas, que fomente la innovación y elimine los obstáculos regulatorios”. Muy especialmente en áreas como el Cloud y el Edge Computing, la fibra y la tecnología 5G y el desarrollo de redes programables a través de APIs globales y estandarizadas http://tinyurl.com/3jkhue6y

A esto último afirmado con respecto a la innovación por el presidente de Telefónica, la propia Comisión Europea ha desmentido de forma rotunda lo afirmado con el informe de las 2500 empresas que más invierten del mundo en I+D que se publicó hace escasas semanas http://tinyurl.com/3x969h9c El sector de las telecomunicaciones es un mirlo blanco a la hora de invertir en la digitalización que sacude todos los sectores económicos de la sociedad. En concreto, las 14 empresas de telecomunicaciones que aparecen en dicho ranking invirtieron 6.230 millones de euros en I+D, por los 174.452 millones de euros que invirtieron las siete compañías tecnológicas que aparecen en los diez primeros puestos de dicho ranking, es decir, por cada euro que invierten las telecos en I+D las tecnológicas invierten 28 euros.

Ranking de la Comisión Europea de las compañías que más invierten en I+D

Que el gobierno de España tiene un plan para Telefónica no es ningún secreto, salvo para aquellos que no lo quieren ver, a imagen y semejanza de Indra, que tras la intervención del gobierno la compañía se ha revalorizado desde los 7,15€ hasta los 15,67€ que cerró hoy en la bolsa (+54,3%). Que el equipo directivo de Telefónica no sabe nada de lo que el gobierno piensa hacer tampoco es secreto, el 17 de enero se publicó en un diario lo que era un secreto a voces desde hace mucho tiempo. En dicha noticia el presidente de Telefónica responde a la entrada del gobierno en la operadora lo siguiente cuando se le pregunta sobre el papel que jugará a través de la SEPI, "De momento, el anuncio del Gobierno es que tiene la intención de tomar hasta un 10%. No sabemos aún la forma en que lo quieren hacer, ni el tiempo, ni el periodo, ni cómo quiere involucrarse en la compañía o si quiere tener representación o no en el consejo de administración", ha asegurado en una entrevista a El Mundo en el marco de su participación el Foro Económico Mundial  http://tinyurl.com/4zxjrn8c  

El gobierno español para ser tenedor del 10% del capital de la Telefónica tendría que comprar 566,5 millones de acciones. Ante dicha magnitud de compra de acciones y viendo el devenir en el mercado del movimiento del precio de la acción, no es nada descartable decir que dicha participación podría ya haber sido efectuada a través de terceros para el gobierno español. Con lo que la entrada de la SEPI en la operadora podría ser inminente, tiene concordancia con lo anunciado por la vicepresidenta, Yolanda Díaz, con respecto al papel que jugaría la operadora como motor tractor de la economía de forma transversal en el desarrollo de la digitalización. Esto chocaría frontalmente con el Plan Estratégico (GPS) que se presentó por parte del equipo directivo actual el 8 de noviembre, donde centra todos sus esfuerzos en el dividendo. Muchas son las incógnitas que se desvelarán en los próximos días, pero todas ellas tienen que proporcionar luz a Telefónica tras el largo túnel en el que lleva navegando la  desde que, Cándido Velázquez Gaztelu, abandonó el timón de la operadora allá por el año 1996.

                           Declaraciones de Yolanda Día sobre Telefónica

Para terminar el post quiero manifestar, que la modernidad líquida de la que nos habló Zygmunt Bauman, debe propiciar cambios de escenario y personas que tomen la dirección correcta en lugar de profundizar la crisis de aquellas compañías que llevan demasiados años sumidas en el error… Ya que de los errores cometidos hay que sacar las lecciones que correspondan, en lugar de ocultarlos y darles continuidad.

Ya lo dijo Zygmunt Bauman: “La cultura de la modernidad líquida ya no tiene un populacho que ilustrar y ennoblecer, sino clientes que seducir”.

 

 

 



 

jueves, 4 de enero de 2024

TELEFÓNICA, UN ERE QUE ENTRA EN SU HORA DE LA VERDAD

Decía el célebre economista, humanista y escritor, José Luis Sampedro, lo siguiente en una entrevista, “no entiendo nada de eso que llaman Twitter y demás, pero me doy cuenta de que, gracias a la red, se están desarrollando otras formas de agregación social, formas espontáneas de relación y de movilización social. Actualmente las comunicaciones permiten convocar una reunión, una protesta con inmediatez; con eso del “pásalo”, se están creando formas de asociación diferentes superando a los sindicatos clásicos, que tienen el lastre de la poltrona, de negociaciones y pactos no siempre explicados ni entendidos”.

El 3 de enero la dirección de Telefónica firmaba un acuerdo con los sindicatos, UGT, CCOO y Sumados donde rubricaban su conformidad con el III Convenio Colectivo (CEV)y un ERE que entre otras cuestiones, contempla la salida de 3.421 empleados de la operadora. Entre las cuestiones que contempla dicho ERE, está la aceptación de “DESPIDOS FORZOSOS”, una línea roja que nunca se había traspasado hasta la fecha http://tinyurl.com/4da9pu5w La pregunta que surge ante dicha cuestión es la siguiente:

- ¿Existe justificación para la presentación y salida forzosa de tal cantidad de empleados de la operadora?

Lo primero que tenemos que mirar para contestar a dicha pregunta son las razones que argumenta la dirección de la compañía para la presentación de dicho ERE, en el documento que se entregó a la representación sindical de la empresa se puede leer lo siguiente:

“De acuerdo con el artículo 51 ET, el despido colectivo debe fundarse en causas de naturaleza económica, técnica, organizativa o de producción.

Acorde con lo que se acaba de señalar, el presente despido colectivo se encuentra motivado en la concurrencia de una serie de causas objetivas productivas, organizativas y técnicas que se especifican con profusión en los documentos de la memoria y, sobre todo, el informe técnico que se aportan junto a la presente comunicación y a cuyo contenido se realiza una remisión expresa en relación con la concurrencia de las antecitadas causas objetivas.

                    Firmantes del Convenio Colectivo y ERE de Telefónica

Sin perjuicio de lo anterior y, muy resumidamente, se anticipa que dichas causas tienen su origen en el Plan Estratégico que se está llevando a cabo por el grupo Telefónica, aplicable a la Compañía -así como a otras sociedades pertenecientes al mismo-, y que se compone de distintas inversiones estructuradas en una serie de proyectos de transformación que constituyen el mismo.

El citado Plan Estratégico está compuesto por una serie de programas e iniciativas implementadas de manera progresiva hasta el año 2026, o incluso en fechas posteriores, que buscan la digitalización, automatización y la eficiencia de las distintas áreas que componen la Compañía, y con estas sinergias contribuir a la mejora de sus servicios.

Entre sus mayores desafíos se encuentra el Proyecto Faro que consiste en el despliegue de la fibra en todo el territorio nacional y la finalización de la red de cobre, mejorando la conectividad y la calidad del servicio. Asimismo, destacan otros proyectos tales como el Proyecto Fénix que consiste en la migración y actualización de los principales sistemas utilizados en las actividades de finanzas y control de gestión, con el fin de simplificar y unificar dicho proceso”.

Ante la argumentación empleada por el equipo directivo para justificar el ERE, hay que decir que dicho argumento colisiona frontalmente con una realidad incontestable, los 100.000 puestos de trabajo precario que giran en la órbita de Telefónica realizando los trabajos de conservación y operación que necesitan las infraestructuras de la operadora http://tinyurl.com/mrx7tjtn Tenemos un buen espejo en el que mirar del daño que produce la excesiva subcontratación en una compañía emblemática que puso en manos ajenas el proceso productivo, Boeing. El calvario que atraviesa hoy el gigante americano de la aeronáutica como consecuencia del Boeing 737 Max, es orientativa de lo que significa precarizar el trabajo buscando la eficiencia económica para lo que se recurre a poner en manos ajenas el proceso productivo. Desde el 2019, se vienen produciendo nuevos fallos, más problemas, demandas, inspecciones por parte de los organismos reguladores e investigaciones por la Fiscalía federal y el Departamento de Justicia (DOJ). Tras las investigaciones de dicho aparato, se ha sabido que el software del 737 MAX fue subcontratado a ingenieros a nueve dólares la hora, según publicó la agencia Bloomberg. El resultado de dicha acción es una compañía que lleva años atravesando un calvario, con una pérdida de miles de millones de dólares en capitalización y ventas de sus productos, ante la pésima calidad de sus productos frente al gigante europeo Airbus http://tinyurl.com/25mph5j4 La subcontratación excesiva hizo que Boeing perdiera el control en la fabricación de sus productos, esto se vio incentivado por la excesiva presión que los gerentes aplicaron sobre los ingenieros de Boeing para limitar los cambios que podrían introducir tiempo o costes adicionales, el resultado una catástrofe para dicha compañía por perdidas millonarias de valor bursátil y contratos con sus clientes.

El argumento empleado por el equipo directivo de Telefónica para no internalizar y justificar dicho ERE, se cae por su propio peso. Trabajo hay demasiado para la plantilla que hoy tiene la operadora, 16.000 empleados, otra cosa es que el coste de dichos trabajos sea mayor que el que proporciona la subcontratación. En esa variable de coste hay que meter también, y no se hace, otras variables que significan valor en el factor trabajo que se realiza, como es: la calidad, conocimiento, compromiso, satisfacción del cliente, etc. Estos factores parece que no son importantes para los directivos, cuando estos lo fían todo al factor coste para la subcontratación. En muchos casos esta situación termina en una jibarización de la compañía, sí paralelamente se paga dividendo vendiendo perímetro de la compañía combinada dicha acción con una escasa inversión en I+D como sucede en Telefónica, como nos ha puesto de manifiesto hace unos días la Comisión Europea http://tinyurl.com/mv8j7n3w  En un mercado hiper competitivo como es el español en el sector de las telecomunicaciones, con tres grandes operadoras que deben facilitar el acceso a su red a otras operadoras virtuales (OMVs), permite la existencia de un ciento de operadores que no tienen red pero que las ‘alquilan’ a los grandes operadores para poder dar servicios a sus clientes. Este es un factor que contribuye a que dicho mercado esté descremado con caídas constantes de ingresos año tras año o con crecimientos de ingresos exiguos. Este es un factor importante para la situación de dificultad que hoy atraviesa Telefónica, pero hay otros factores tan o más importantes como es no tener el foco puesto en los servicios digitales como hacen los grandes OTTs (GAFA) o la inversión en negocios de dudosa rentabilidad como es el negocio de la TV con una saturación de competidores con mucho mayor musculo financiero y escala de clientes que Telefónica, como son las plataformas de los OTTs (Amazon, Disney, Netflix, etc.). Si a lo descrito anteriormente añadimos el cambio de hábitos de la población en el mercado, en cuanto a los modos de comunicarse a través de las redes sociales o por comunicaciones de voz vía IP de Internet donde las plataformas proveen de aplicaciones para dicha situación, esta situación ha concluido que la conectividad que hoy proveen las operadoras cada día tiene menos valor, si no existe valor añadido con la misma.  

El ERE que los sindicatos y la dirección de la empresa han firmado da continuidad a una forma de reducción de plantilla que comenzó en el año 2000, casi un cuarto de siglo con políticas de ajuste, con el fin de ganar eficiencia a coste de precarizar el empleo de calidad por empleo precario. El resultado de dicha situación ha sido la pérdida de más de 50.000 empleos con esta estrategia llevada a cabo en Telefónica en su división española http://tinyurl.com/y9rdyh28 La realidad que hoy nos muestra la presentación de dicho ERE con el beneplácito de los firmantes, equipo directivo y organizaciones sindicales (UGT, CCOO, Sumados), choca frontalmente con lo que viene manifestando el gobierno, tanto por sus declaraciones como por sus acciones. Las declaraciones de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz en la Cadena ser http://tinyurl.com/yc277v7f , y por la acción del gobierno español de entrar en el capital de la operadora con un 10% a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). El gobierno ha manifestado que quieren compañías estratégicas que actúen de “tractores económicos” del resto de la economía española.  El término “tractor de la economía” ha sido y sigue siendo utilizado para hacer referencia a aquellas compañías, principalmente grandes empresas que actúan en sectores estratégicos, relevantes en su sector que ‘tiran’ del resto del tejido empresarial, creando empleo (directo e indirecto), innovan, etc. Esto es algo que hoy con la política de descapitalización del factor humano que abandera el equipo directivo de Telefónica no se produce. Según datos oficiales, DIRCE a 1 de enero de 2022 Estructura y Dinámica Empresarial en España el número de empresas existente en España a 1 de enero de 2022, según el Directorio Central de Empresas (DIRCE), es de 3.430.663, de las cuales sólo el 0,1% son grandes empresas. Por tanto, la práctica totalidad del tejido empresarial español (99,9%) está constituido por pequeñas y medianas empresas (PYME), es decir, por empresas con menos de 250 asalariados. Por otra parte, el 56% de las empresas no tienen asalariados y cerca del 96% tienen menos de 10 http://tinyurl.com/mr3e95n6  Telefónica es una compañía fundamental para el desarrollo en la digitalización del tejido productivo del resto de compañías que operan en nuestro país. El papel de Telefónica en la economía española es la de actuar de motor en el desarrollo económico de forma transversal, para lo que es fundamental una compañía dueña de sus procesos productivos, pero con la constante subcontratación que se produce en Telefónica dicha situación no está garantizada.

Hoy se publicaba en la prensa que en el último año la Seguridad Social ha ganado 540.000 afiliados hasta sumar 20.836.010 cotizantes, un nuevo máximo anual, el segundo mayor incremento anual desde el año 2018, cuando el sistema sumó 564.000 trabajadores, según ha informado hoy el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Con estos datos cosechados en el año 2023, cabe preguntarse, ¿Dónde cabe el ERE de Telefónica, una compañía que el año pasado repartió 1.720 millones de euros de dividendo? http://tinyurl.com/4ydpnvx2 Telefónica ha comunicado a la CNMV que prevé un coste de 1.300 millones de euros por esos despidos, lo que supone un coste unitario de 380.000 euros por trabajador, muy por debajo del coste de los últimos planes de salidas. El equipo directivo estima que, “los ahorros anuales promedio de gastos directos se situarán alrededor de los 285 millones de euros a partir de 2025. En cualquier caso, el impacto en generación de caja será positivo desde 2024 al igual que la captura de ahorros, ya que la salida de empleados se estima tendrá lugar ya desde el primer trimestre de 2024" http://tinyurl.com/mrx32psv Estas previsiones chocan con las proyecciones de JP Morgan que hace dos meses decía lo siguiente, “Los analistas del banco estadounidense, que actualmente otorga a la operadora la peor valoración del mercado (un precio objetivo de 2,70 euros, un 26,7% por debajo de su cotización actual), lanzan estos mensajes a partir de la idea de que Telefónica podría ver reducirse sus flujos de capital libre del accionista (EFCF) durante los próximos años en más de la mitad desde los actuales 4.000 millones de euros. De este modo, señalan, la caja de la compañía “sería insuficiente para cubrir el dividendo y, además, no dejaría margen para el desapalancamiento”. JPMorgan alcanza estas estimaciones al considerar una serie de riesgos que, en su opinión, enfrenta la caja de Telefónica. En primer lugar, se refieren a la reciente pérdida del contrato de Telefónica Deutschland con 1&1, en Alemania, que, calculan, supondrá una merma de alrededor de 300 millones en términos de EFCF. Además, prevén la pérdida de una parte sustancial de los más de 1.000 millones de euros en dividendos que el grupo español viene recibiendo de la alianza que mantiene con Liberty en Reino Unido. Según advierten, esta compañía presenta actualmente unos niveles de deuda de más de seis veces ebitda, mientras que está distribuyendo en dividendos el doble de su EFCF. "Por lo tanto, esperamos que a medio plazo esta recaudación de dividendos disminuya sustancialmente", indica el banco estadounidense, que no descarta, incluso, una cancelación total de estos pagos para priorizar el desapalancamiento. Adicionalmente, JP Morgan apunta al efecto que puede tener en el balance de Telefónica el incremento de los costes de la deuda, que calcula que podrían elevarse hasta el 5,4% en 2030, frente al 3,9% actual, lo que, unido a un encarecimiento de los contratos de arrendamiento, implicaría una merma de unos 700 millones de euros al año en el largo plazo. Finalmente, JPMorgan pone sobre la mesa una previsión de alrededor de 550 millones de euros que tendrían que destinarse anualmente a inversión en espectro. Todas estas cuestiones llevan al banco estadounidense a señalar que Telefónica es la compañía del sector peor posicionada para lidiar con el aumento de los tipos de interés, estimando un recorte base del 22% de su EFCF a largo plazo. Aunque la entidad estadounidense tiene en cuenta los avances hechos por la operadora española para reducir sus niveles de deuda (es la única empresa del sector que ha logrado reducir su apalancamiento general en los últimos 18 años), señala que esto solo ha sido posible a través de un agresivo programa de desinversiones y venta y arrendamiento de infraestructura que, en última instancia, ha hecho poco por aliviar su balance. "Ajustando estos elementos, calculamos la ratio de apalancamiento proporcional de Telefónica en unas elevadísimas 3,9 veces", apuntan http://tinyurl.com/2d2hsbe3

Otra cuestión importante con dicho ERE es que ahora entra en el ámbito de la autoridad laboral, que será la que se pronuncie sobre la validez del mismo. Se puede dar una situación muy curiosa si el mismo no es aprobado por el Ministerio de Trabajo, al equipo directivo no le quedaría más que ir a un contencioso-administrativo contra el Estado, que curiosamente está en el Consejo de Administración como mayor accionista con un 10%.

                                    José Luís Sampedro y su explicación sobre el miedo

Para terminar el post quiero manifestar que la situación que se produce en los despidos forzosos” como los propuestos en este ERE de Telefónica, generan situaciones de miedo y desasosiego en las personas afectadas al percibir una vulnerabilidad no comprendida y entendida, cuando la compañía presenta unos resultados económicos (pago de dividendo) que no justifica el mismo. Si este hecho unimos unos representantes sindicales, que dicen una cosa y luego hacen otra (Unai Sordo) http://tinyurl.com/93dhh5tt, el sentimiento de despido arbitrario con la abrumadora subcontratación que existe en Telefónica se vuelve un sentimiento de ira y frustraciónEn aquellas personas que no quieren irse pero que se ven expulsadas del mercado de trabajo de forma arbitraria.

Ya lo dijo José Luís Sampedro: “Gobernar a base de miedo es eficacísimo. Si usted amenaza a la gente con que los va a degollar, y luego no los degüella, pero los explota, los engancha a un carro… Ellos pensarán; bueno, al menos no nos han degollado”.