viernes, 31 de marzo de 2023

JUNTA DE ACCIONISTAS DE TELEFÓNICA… LA OPERADORA ANTE LA LEY DE WEBER-FECHNER

 

Una persona puede distinguir perfectamente la diferencia de una pesa de 100 gramos de una de 120 pero no tan fácilmente la de una de 200 gramos de una de 220. Son 20 gramos de diferencia en los dos casos, sí, pero nuestra percepción se ve alterada por la Ley de Weber. Y es que fue Ernst Heinrich Weber, un aclamado médico alemán de finales del siglo XIX que desarrolló una importante labor en los campos de la fisiología y la psicología, el primero en darse cuenta de esto y traducir este fenómeno en una ecuación o algoritmo. La fórmula la mejoró un psicólogo coetáneo, también alemán, llamado Gustav Theodor Fechner, así que la ley realmente podría llamarse Weber-Fechner, pero es más conocida por el nombre del primero. Consiste en que cuando se comparan dos estímulos pequeños, basta una diferencia mínima para distinguirlos perfectamente. Ahora, si son grandes, deben ser muy distintos entre uno y otro para poder darnos cuenta. Por eso con las pesas, aunque se trate de 20 gramos de diferencia en ambos casos, cuesta mucho menos distinguir la diferencia de tamaño en las pesas de menor tamaño. Ocurre lo mismo con el tiempo, con el tamaño, con la altura de las cosas o con prácticamente cualquier cosa. Nuestra percepción cambia y nos resulta más difícil hallar diferencias en masas o unidades mayores.

Hoy se ha celebrado la junta de accionistas de Telefónica en un ambiente enrarecido como el que terminó el año pasado después de la contestación que obtuvo el punto de la retribución  El año pasado, en la junta de accionistas de Telefónica celebrada el 8 de abril fue un serio aviso a navegantes del malestar que anidaba en los principales accionistas de la operadora, así como en los proxy. Obtener un respaldo de tan solo el 53% de los accionistas en la votación de la junta general sobre la retribución de sus principales directivos, es un motivo de peso para concluir que algo no se está haciendo bien. Especialmente si ese rechazo importante no fue algo repentino, sino que se venía avisando con mucha antelación. Así lo hizo a comienzos de abril BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo y uno de los principales accionistas de Telefónica (4,68%), y anteriormente los principales asesores de votos extranjeros, ISS y Glass Lewis, y nacionales, Corporance Asesores de Voto. En el año 2011 en esta misma revista, denunciamos la omisión, por parte de Telefónica, del cumplimiento de la recomendación del Código Conthe que, siguiendo las orientaciones de la Comisión Europea de 14 de diciembre de 2004, invitaba a las empresas a que “el consejo sometiese a votación a la junta general de accionistas, como punto separado del orden del día, y con carácter consultivo, un informe sobre la política de retribuciones de los consejeros. Y que dicho informe se ponga a disposición de los accionistas, ya sea de forma separada o de cualquier otra forma que la sociedad considere conveniente”. Telefónica resolvió pasar por alto la recomendación eludiendo, como punto separado del orden del día, la votación consultiva en su junta general de accionistas del 18 de mayo de 2011. La compañía no lo consideró oportuno por entender que “no era una materia propia de la junta general, y porque, además, al tratarse de un tema sumamente estratégico, su votación podría haber derivado en un debate abierto, generando, por tanto, inestabilidad e incertidumbre” https://cutt.ly/Z498l9l El año pasado, en el Junta General de Accionistas, el informe anual sobre las remuneraciones de los consejeros obtuvo el respaldo de un porcentaje históricamente bajo en la votación consultiva. A favor se mostraron el 53,27% de los accionistas y casi un 43% lo hicieron en contra, entre ellos los de los fondos; Blackrock, Calpers o Norges.

La situación de insatisfacción de los accionistas viene tras siete años de gestión del actual presidente y su equipo directivo, del que se cumplirá el 8 de abril siete años de gestión. Entonces el precio de la acción tenía un valor en bolsa de 9,31 euros por acción, hoy el precio está en unos 3,98 euros (-57,25%) sin contar dividendos. Esta situación de inestabilidad tuvo ayer un botón de muestra con el recorte de la valoración de la casa de análisis, Berenberg, la cual recortó la valoración de Telefónica a 3,70 euros desde 4,70 euros. Estos analistas comentan que "la estabilización en España es clave", ya que "la última vez que Telefónica aumentó el OIBDA en su mercado principal fue en el cuarto trimestre de 2019". Para Berenberg la presión del OIBDA se ha debido a la competencia, al deterioro del mix de ingresos y a las presiones inflacionistas de los costes. Según Bloomberg Intelligence, Telefónica seguirá notando la presión sobre su deuda que ejercen factores como el riesgo divisa y la volatilidad, y continuará viendo peligrosamente de cerca las opciones de caer a una calificación de bono basura en sus instrumentos de renta fija. "La consolidación en España y Brasil podría ser positiva para Telefónica, pero la incertidumbre económica, la volatilidad de los tipos de cambio y unas métricas crediticias muy ajustadas siguen representando una amenaza para las calificaciones bajas de triple B (de la empresa)", señaló el experto de Bloomberg Intelligence, Aidan Cheslin, en su último informe sobre la compañía. Telefónica, cabe recordar, cuenta con notas Baa3 de parte de Moody's, BBB de parte de Fitch, y BBB- de parte de Standard & Poor's (S&P). 

Uno de los graves problemas que tiene el grupo Telefónica hoy se encuentra en la división española, la cual representó el 27% de los ingresos del grupo en el año 2022. El mercado español se encuentra imbuido en una competencia encarnizada con un disruptor, Digi, que está dejando al resto de operadores en paños menores. Para el presidente de Telefónica, una de las medidas que puede aliviar dicha presión competitiva es, “voy a ser muy directo. Yo personalmente creo que la fusión tiene que ser aprobada con mínimos remedios o sin remedios, porque uno analiza el impacto de las redes con quien compite, y lo que se pone de manifiesto es que el mercado español ya es distinto”, afirmó https://cutt.ly/i498mHP  Con los datos oficiales de la CNMC en la mano, ya podemos ir dando por cerrado otro año en la vida de los operadores de telecomunicaciones y tener una visión más global de cómo han evolucionado los principales grupos, agrupando los datos anuales y comparando los resultados de los últimos cuatro años. De los operadores que ganan líneas, Digi ha arrebatado el liderazgo a MásMóvil tanto en fibra como en móvil. Del total de números móviles que cambiaron de operador durante 2022, el 62% acabó decantándose por Digi, el 30% por otros OMVs independientes, y el 8% restante optaron por el Grupo MásMóvil. Quienes perdieron esas líneas pertenecían un 45% a Movistar, el 32% a Orange y el 23% de Vodafone. En 2022, Digi ha sumado más de 819.000 líneas móviles y 353.000 líneas de banda ancha fija, lo que supone el 92% y 97% respectivamente del volumen total de operadores independientes. El conjunto que engloba a todas las marcas independientes ha sumado a lo largo de 2022 un total de 886.117 líneas móviles, y 363.207 líneas de banda ancha. Su mejor cifra histórica, y que les posiciona por delante del Grupo MásMóvil. Concretamente, los OMVs han ganado un 62% más líneas móviles y un 60% más de líneas de banda ancha que su rival. https://cutt.ly/A498Rjj 


 

 En el año 2022, Movistar, siguió perdiendo accesos como en años anteriores, tanto en banda ancha y como en accesos móviles. El hecho que Bruselas estudie y dictamine los “remedies” a la fusión MásMóvil y Orange, no anticipa que los mismos no sean conceder a Digi la posición de cuarto operador que supondría volver a la posición de origen cuando MásMóvil era el disruptor del mercado español. Reuters ha publicado que Bruselas iniciará a partir del 3 de abril una investigación para dar el ‘ok’ a la fusión Este anuncio se produjo un día después del anuncio hecho por el Ministerio de Asuntos Económicos. De la sorpresa causada por el mismo y la certeza de que Bruselas obligará a ejecutar unas ‘remedies’ para dar luz verde a la fusión, disparó las preocupaciones dentro del resto de operadores del mercado español. https://cutt.ly/9498YEb  

 

Si el año 2016, con la llegada del actual presidente de la operadora, Telefónica facturó 52.036 millones de euros, en el año 2022 ingresó 45.978 millones de euros, 6.058 millones de euros menos (-11,64%). Las enajenaciones y ventas de patrimonio, no solo redujeron el perímetro de la compañía, sino que los ingresos se han visto afectados por dicha estrategia.  Dos de las cuestiones que hoy han sido comunes en los pequeños accionistas que han intervenido en la Junta han sido para criticar que los títulos de la compañía hayan perdido un 61% de su valor y que el dividendo se haya reducido en un 60% desde 2016, cuando Álvarez-Pallete llegó a la presidencia de Telefónica. A estas realidades el presidente y su equipo directivo no han manifestado nada, simplemente su silencio es la respuesta. Un ejemplo de este deterioro se publicaba hace unos días en la prensa, “Telefónica, cerca de salir del 'Top 10' de bolsa con Aena apretando y sin lograr soltar a su bajista” https://cutt.ly/n498OyB En la misma se informa que Telefónica está cada vez más cerca de salir del 'Top 10' del Ibex 35 por capitalización, algo que ni los más viejos del lugar recuerdan. La operadora española ve como Aena, que fue duramente castigada por las restricciones durante la pandemia, se acerca y apenas les separan 691 millones de euros tomando el cierre del lunes pasado. Otro factor que refleja los problemas que tiene la compañía viene de la revalorización bursátil que ha cosechado este año con respecto a sus principales competidores europeos, Telefónica sube un (+12,91%), Telecom Italia (+33,29%), Britisth Telecom (+24,05%), la francesa Orange (+17,46%) y Deutsche Telekom (+17,13%). Cierto es que la española se impone frente a la holandesa KPN (+11,70%) y la británica Vodafone (+5,71%). También mejora el avance del Stoxx Europe 600 Telecommunications -índice de referencia del sector de las 'telecos' del Viejo Continente-, cuya revalorización anual es de prácticamente un 12%. Por otro lado, Telefónica sigue teniendo a, BlackRock Investment Management (UK) Limited, como su bajista de cabecera. El mismo que a 30 de enero de 2023 mantenía una posición corta del 0,50%, tal y como lo ha constatado Valencia Plaza de la base de datos pública de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El mismo bajista cuya penúltima notificación al organismo supervisor se remonta al 6 de mayo pasado, cuando contaba con un corto del 0,42%. Precisamente BlackRock, la matriz, es su mayor accionista con el 4,983% desde el 31 de marzo de 2020 por encima de CaixaBank (4,879%) y BBVA (4,839%). Para terminar, hay que resaltar que en la Junta celebrada hoy hubo un hecho sorprendente como fue el hecho de que se votara la petición de un pequeño accionista, que solicitó el cese del presidente de Telefónica. La consulta fue elevada fuera del orden del día, se trató de, Carlos Antonio Gutiérrez Pérez, quien en su intervención comparó las principales magnitudes de la teleco de hace siete años con los actuales para concluir que el primer ejecutivo "es el causante" de la situación. Si bien la misma no salió aprobada, el hecho de que se votara es un claro síntoma de la situación de desasosiego que se vive en la operadora.

Una persona puede distinguir perfectamente la diferencia de una pesa de 100 gramos de una de 120 pero no tan fácilmente la de una de 200 gramos de una de 220. Son 20 gramos de diferencia en los dos casos, sí, pero nuestra percepción se ve alterada por la Ley de Weber. Y es que fue Ernst Heinrich Weber, un aclamado médico alemán de finales del siglo XIX que desarrolló una importante labor en los campos de la fisiología y la psicología, el primero en darse cuenta de esto y traducir este fenómeno en una ecuación o algoritmo. La fórmula la mejoró un psicólogo coetáneo, también alemán, llamado Gustav Theodor Fechner, así que la ley realmente podría llamarse Weber-Fechner, pero es más conocida por el nombre del primero. Consiste en que cuando se comparan dos estímulos pequeños, basta una diferencia mínima para distinguirlos perfectamente. Ahora, si son grandes, deben ser muy distintos entre uno y otro para poder darnos cuenta. Por eso con las pesas, aunque se trate de 20 gramos de diferencia en ambos casos, cuesta mucho menos distinguir la diferencia de tamaño en las pesas de menor tamaño.

Para terminar el post, se puede decir que la ley de Weber-Fechner ha irrumpido dentro del sentir de la percepción en los directivos de la operadora… Lo que nos falta por saber es si los diferentes grupos de interés (stakeholders) de la operadora como; accionistas, inversores, proveedores, clientes, trabajadores, inversores, etc., también piensan así.

Ya lo dijo William Faulkner: “El pasado nunca se muere, ni siquiera es pasado”.


 

lunes, 13 de marzo de 2023

TELEFÓNICA ANTE SU REALIDAD Y... LA REALIDAD VIRTUAL QUE SE COMUNICA A LA SOCIEDAD

 

Cuentan que, en un antiguo reino, habitaba un hombre que era conocido en todas partes por su gran sabiduría. Al comienzo solo aconsejaba a sus familiares y amigos cercanos. Sin embargo, su fama creció tanto que el propio soberano lo llamaba frecuentemente para consultarlo.

Todos los días llegaban muchas personas a recibir sus sabios consejos. Sin embargo, el sabio notó que había varios que iban todas las semanas. Lo peor es que siempre le contaban los mismos problemas y luego escuchaban el mismo consejo, pero no lo ponían en práctica. Todo se había convertido en un círculo vicioso.

Un día, el sabio reunió a todos esos consultantes frecuentes. Luego les contó un chiste tan divertido, que llevó a que casi todos se desternillaran de la risa. Después esperó un rato y volvió a contar el mismo chiste. Siguió contándolo por tres horas. Al final, todos estaban desesperados. Entonces el sabio les dijo: “¿por qué no pueden reírse varias veces del mismo chiste, pero sí pueden llorar mil veces por el mismo problema?”


Telefónica presentó resultados el 23 de febrero del año 2023, en los mismos los ingresos fueron de 45.978 millones de euros (grupo Telefónica + 50% de VMO2). Los mismos se anunciaron como la vuelta al crecimiento por parte del  presidente de la operadora, a nivel de grupo el crecimiento fue de 3.139 millones de euros más con respecto al año anterior (+6.82%). El crecimiento se repartió de forma desigual por las distintas  divisiones, Telefónica de España (+80 M€), Telefónica Alemania (459 M€), Telefónica Brasil (+1.960 M€), Telefónica Hispam (+779 M€). Sin embargo, la afirmación hecha por el presidente de la operadora se queda en agua de borrajas cuando uno observa los ingresos de la operadora del año que llegó a la presidencia (8 de abril del 2016), el grupo Telefónica cerró dicho año con unos ingresos de 52.036 millones de euros, es decir el año 2022 tuvo una merma de ingresos de (-6.058 M€) un 11,64%. En los próximos trimestres comprobaremos la afirmación hecha por los directivos de la operadora de que la operadora  emprende la senda de crecimiento de los ingresos, veremos si es más voluntad o realidad.

                                                 Fuente: Telefónica

El día después de la presentación de resultados, se anunciaba que Telefónica ha escuchado a sus accionistas y ha iniciado los trámites para cancelar la posibilidad de retribuir de forma extraordinaria a su presidente y a su consejero delegado. El consejo de la operadora de telecomunicaciones ha decidido no conceder más estos bonus, que tenían un carácter discrecional por sacar adelante operaciones corporativas y que el año pasado recibieron tanto José María Álvarez-Pallete como Ángel Vilà. La operadora propondrá a la próxima junta suprimir estas "retribuciones extraordinarias", que en la junta de accionistas de 2022 generaron un rechazo inusualmente alto entre los asistentes. Entre ellos, el de la gestora BlackRock, principal accionista de la operadoraEl informe de retribuciones fue rechazado por el 42% de los asistentesuna cota nunca antes vista. El presidente percibió en 2021 cerca de 1,9 millones adicionales a su sueldo —8,7 millones de euros en total— por sacar adelante la venta del negocio de infraestructuras (Telxius) por más de 7.000 millones de euros y la fusión en Reino Unido. Vilà cobró 1,6 millones por este concepto, hasta un total de 6,2 millones de euros https://cutt.ly/j89W0Iy

Y llegó el Mobile World Congress de Barcelona, en el mismo intervino el Comisario de Mercado Interior de la UE, Thierry Breton, en la cual defendió la consulta pública sobre la pertinencia de hacer que las grandes tecnológicas paguen por el uso que hacen de las redes de comunicación. Aunque no ha hecho referencia a ningún caso concreto, los grandes consumidores de banda ancha son Netflix, Google, Meta, Microsoft, Amazon y Apple. Breton también destacó el movimiento de las operadoras de no quedarse de brazos cruzados, limitándose a convertirse en una commodity (un bien sin valor añadido) como puede ser la energía o el suministro de agua. "Estamos viendo que los operadores de telecomunicaciones están transformando su negocio de meros proveedores de conectividad a proveedores de red como servicio o incluso proveedores de software innovadores", ha rematado el político galo. Una eventual tasa a estos actores fue también apoyada por Nadia Calviño, en dicho certamen tecnológico.  Open Gate, que es como las operadoras han bautizado este proyecto, va a ser un cambio que se va a producir entre bambalinas, lejos de los ojos del común de los mortales. Su ámbito de actuación va a ser lo que se conoce como interfaces de programación de aplicaciones, más conocidas por las siglas API. Tras este nombre lo que se encuentra son líneas de código de programación que establecen las normas para que dos softwares diferentes se relacionen. Por ejemplo, si uno quiere poner en una tienda online un mapa de Google donde los usuarios puedan ver sus locales y cómo llegar hasta allí tienen que recurrir a la API de Google. Si se quiere poner en una web una pasarela de pago basada en PayPal, Apple Pay o Google Pay se debe recurrir a la API de cada plataforma. Las operadoras de telecomunicaciones solo sacan la conectividad, venden bits y minutos. Sin embargo, la red es capaz de hacer muchas más cosas de las que el usuario piensa, estableciendo controles que cumplan con estándares de privacidad y seguridad, estaríamos hablando de ceder parte del control de nuestra de la red, que tiene datos e información que otros no pueden obtener, a los desarrolladores. Open Gate es una llave fundamental y única que permitirá una rápida adopción y que los desarrolladores puedan beneficiarse de estas herramientas para todos los clientes. A un banco, por ejemplo, le interesa que sus servicios puedan ser utilizados no solamente por los clientes no sola de Vodafone sino le interesa que puedan hacerlos todos los clientes, la estandarización de una industria supondrá un beneficio para todos los players que operan en el sector. Uno de los mayores problemas que enfrentan las operadoras de telecomunicaciones que el Comisario de Mercado Interior no ha contemplado en dicha revolución que se pretende comenzar, es que las operadoras de telecomunicaciones son unos actores menores en el mundo de la I+D+i, el último ranking publicado por la Unión Europea así lo acredita https://cutt.ly/v89PkuC  Telefónica es un claro ejemplo de dicha situación, redujo sus inversiones en investigación y desarrollo (I+D) en torno a un 15% en el año 2022, hasta 714 millones de euros, frente a los 835 millones del ejercicio anterior. La cifra supone en torno a un 2% de los ingresos, según indica la empresa en su informe financiero anual. Sin embargo, los OTTs se mueven en una horquilla muy superior, del 12,25% de Alphabet (Google), Meta 20,9%, Microsoft 12,36% o Apple 6% sobre ingresos.

Cuadro macro de cifra de negocio y EBITDA en Telefónica desde la llegada del actual presidente a la operadora, Fuente: Telefónica

Este cambio necesario e imprescindible hacia una compañía tecnológica se produce después de años de aligeramiento de la plantilla en la operadora como ha sido en la división española. En los últimos 30 años, Telefónica de España ha perdido más de 50.000 empleados. En 1992, la empresa contaba con algo más de 74.400 trabajadores en España, mientras que en la actualidad roza los 21.000 empleados, según refleja la memoria anual de la compañía. Algunos de estos recortes de personal se han dado en los últimos años a través de los planes de bajas voluntarias (PSI), incluidos en los convenios de la compañía. Se priorizó el pago de dividendo frente al cambio tecnológico que suponía poner los ojos puestos en la I+D con la que cambiar los ingresos de conectividad por los ingresos de servicios digitales como hacen las grandes OTTs  https://cutt.ly/789FxhD Esta situación se produce en un momento en el que las grandes telecos que operan en el mercado español están a la espera de que fusión entre Orange y MásMóvil se encuentra en un momento clave. A la espera de que Bruselas se pronuncie sobre la viabilidad de la unión Orange-MásMóvil -aunque han surgido rumores de mercado que señalan que habrá fase de investigación-, posteriormente habrá que esperar a saber si se toman medidas para validar la operación. En ese punto, diversos operadores españoles están a la espera del resultado. Aunque todas las miradas las centra Digi, el operador que ha roto el mercado con una política agresiva de precios muy ajustados con respecto al resto de players. Entre las grandes operadoras nadie quiere que haya “remedies”, porque pueden caer en manos de la compañía de origen rumano Digi, y eso solo puede suponer más competencia y volver a la situación de sangría que vivieron estos últimos años. Digi ha sumado más de 1,3 millones de clientes en el conjunto de 2022, unos datos que llevan a la compañía a contar con la confianza de más de 4,9 millones de usuarios a cierre del año, lo que supone un incremento de más del 35% en relación con el año anterior. En estos resultados también ha sido relevante el número de portabilidades que Digi ha logrado durante 2022, al conseguir la confianza de más de 890.000 clientes que han portado sus líneas de telefonía móvil y fija al operador en este periodo. 


Evolución del precio de la acción desde la llegada del actual presidente a la operadora el 8 de abril del 2016 (-57,89%) 

Mientras todo lo anterior ha sucedido desde la presentación de resultados de la operadora, hoy nos enteramos que, Margrethe Vestager, vicepresidenta ejecutiva a cargo de Competencia y Era Digital, viaja a Latinoamérica con el objetivo de diversificar las fuentes de minerales. “El viaje es parte de una prioridad de la Comisión de conectar más intensamente con los países en América Latina”, ha explicado Vestager. La danesa comenzó su visita este sábado y recorrerá Chile, Colombia y Brasil, tres países con nuevos Gobiernos con los que la Comisión Europea tiene un especial interés en “conectar” debido a “los valores compartidos”. Vestager admite que la Comisión Europea está dando más importancia en los últimos meses a Latinoamérica en busca de socios más fiables y estables y también a las puertas de una presidencia española del Consejo de la UE, que incluirá una cumbre con la Comunidad de Estados latinoamericanos y caribeños (CELAC). En concreto, uno de los principales objetivos de las visitas de Vestager tiene que ver con la diversificación en el acceso a materias primas críticas, como algunos minerales que se encuentran en estos países. Una de las visitas de Vestager será a varias minas en suelo chileno, principal productor de litio para la Unión Europea, del que importa el 60% del total anual. La vicepresidenta ejecutiva explica que esa presencia de empresas europeas por el mundo es importante para la diversificación de los suministros. Telefónica es un actor fundamental en la mayoría de países de América Latina, su posicionamiento estratégico es determinante como embajador y actor en el desarrollo de dichos países. Es de difícil comprensión que se pusiesen dichos activos a la venta como se hizo en su día según recogía la prensa https://cutt.ly/l83OaYx siendo este el mercado natural de crecimiento de nuestro país por multitud de lazos que nos unen, como son la lengua que se extienden más allá de medio siglo. Es desandar el camino que con tan buen acierto emprendió en su día el presidente de la operadora, Cándido Velázquez Gaztelu, el último gran presidente de Telefónica.

Para terminar el post, hay que decir que se presenta un año 2023 difícil y complejo por la gran cantidad de retos que tendrá que abordar la operadora en el marco en el que opera. Uno que todavía no ha resuelto y que viene arrastrando de hace muchos años  es el problema del estancamiento que sufre en los ingresos su mayor división, Telefónica de España, esta representó el 27% de los ingresos del grupo en las ultimas cuentas. Si a todo ello sumamos los problemas de:

1. Respuesta insuficiente a los clientes durante la crisis inflacionaria

2. Subestimar los imperativos cambiantes en seguridad y confianza

3. Incapacidad para mejorar la cultura de la fuerza laboral y las formas de trabajar

4. Mala gestión de la agenda de sostenibilidad

5. Incapacidad para acelerar la eficiencia a través de la digitalización

6. Falta de garantía de resiliencia y alcance de la infraestructura

7. Incapacidad para aprovechar los nuevos modelos de negocio

8. Falla al maximizar el valor de los activos de infraestructura como se producen con las enajenaciones de activos

9. Compromiso ineficaz con los ecosistemas externos

10. Incapacidad para adaptarse al marco regulatorio cambiante

Es por ello que como al comienzo del post, en Telefónica ya no sirve contar el  mismo chiste (realidad), para que la sociedad perciba una realidad más poliédrica que lo que se ve a simple vista… Sobre todo, porque solo desde esa realidad multi imagen, se pueden abordar los desafíos en los que está inmersa.

Ya lo dijo Stefan Zweig: “En algunas ocasiones no es nada más que una puerta muy delgada lo que separa a los niños de lo que nosotros llamamos mundo real, y un poco de viento puede abrirla”.