martes, 3 de noviembre de 2015

COMPAÑÍAS QUE CREAN VALOR PARA SUS GRUPOS DE INTERÉS




Cuando uno lee la lista de los mayores millonarios del planeta en la revista Forbes le asalta a uno la siguiente pregunta, ¿lo han conseguido en base a la riqueza creada en las sociedades o corporaciones que gestionan para los accionistas y stakeholders o lo han hecho sin que dichos accionistas se hayan beneficiado de dicha riqueza? Para empezar diremos que los salarios o ingresos de dichas personas no son justificativos  de dicha riqueza, según las cifras salariales disponibles de algunos ejecutivos más conocidos por ejemplo: Bill Gates percibía anualmente 11.5 millones de $ anualmente, Carlos Slim 288.000 $, Warren Buffett 100.000 $, sin embargo hay casos particulares como Mark Zuckerberg de Facebook, Steve Jobs en Apple, Sergey Bring, Larry Page de Google, Larry Ellison de Oracle o John Chambers de Cisco con salarios anuales de 1 dólar. Sin duda, todos ellos no crearon su fortuna en base a su salario. Los ingresos son importantes para crear una riqueza personal, pero lo es más la inteligencia de qué hacer con el dinero. Los que percibían 1 $, tenían vinculada su retribución a el valor de las acciones a lo largo del ejercicio, si se alcanzaban unos objetivos cobraban un bonus en acciones, de esta forma la riqueza llegaba a todos los accionistas. Esto sin embargo no es lo que sucede en la mayoría de las compañías del IBEX 35, salvo contadas excepciones. En España los directivos tienen sus retribuciones fijas que perciben indistintamente del devenir de la compañía, aparte perciben planes adicionales o bonus en acciones ligados al devenir de las mismas en función de que alcance un precio objetivo que se fija por el comité de retribuciones.

La definición de Riqueza (patrimonio) es la diferencia entre lo que uno tiene (activos) y lo que debe (pasivos). No es lo que se gana por salarios u otros ingresos. Por ejemplo, si alguien posee 1.000 millones $ en activos y 900 millones $ en pasivos, su riqueza es 100 millones $, ese es su patrimonio. Donald Trump tenía la siguiente anécdota, cuando estuvo en bancarrota en más de 2.000 millones $ (patrimonio negativo), vio a un mendigo en un parque tomado el sol y pensó: ese mendigo tiene 2.000 millones $ más que yo.


Generar riqueza y estabilidad financiera requiere más que producir o ganar dinero. Se requiere ser juicioso con las ganancias en su administración. Esto es así para cualquier actor, sean; países, empresas, hogares o personas. Los cuatro pueden ser solventes y prósperos o pueden quebrar como se ha visto en los últimos tiempos en determinados casos como: Bankia, Rumasa, Martin Fadesa, Pescanova, etc.

El concepto de “creación de valor” es en esencia verdaderamente simple: una compañía crea valor para sus accionistas cuando la rentabilidad obtenida es superior al coste de dicho capital. Para poder lograr dicha situación es fundamental una política estratégica y operativa de la compañía bajo criterios de creación de valor para el accionista. Esta gestión y sus consecuencias en el medio y largo plazo tendrán inevitablemente su reflejo en el valor de la compañía. Los inversores no solo buscan revalorización en forma de dividendos y de aumento del valor de sus acciones, sino que también posea unas perspectivas de crecimiento que sean sostenibles a largo plazo, todo ello acompañado de niveles de endeudamiento bajo y una cartera de proyectos de innovación que generen esas expectativas de crecimiento sostenido en el tiempo. Precisamente porque toda la teoría financiera se ha desarrollado en torno al objetivo de maximizar el valor, es perfectamente demostrable que la mejor gestión de valor consiste en aplicar los principios conocidos de sana política financiera en la gestión diaria de las operaciones, en el análisis de las inversiones, en las políticas de endeudamiento y en los dividendos, así como en la ejecución táctica de dichas políticas.

                     PESO DE LOS ACCIONISTAS NACIONALES Y EXTRANJEROS EN LAS MAYORES COMPAÑÍAS DEL PAÍS 2014



Pero, ¿cómo se mide el valor creado? Esta cuestión, muy sencilla en su planteamiento, no lo es tanto a la hora de ponerla en práctica. Si esto lo trasladamos a la toma de decisiones de inversión significa que para que se cree  valor en la empresa el valor actual neto (VAN) de la inversión deberá ser positivo y por tanto estaremos invirtiendo en activos que generan un valor adicional para la empresa. Dicho de otro modo, se crea valor en la empresa cuando la utilidad o riqueza que genera es lo suficientemente grande para cubrir el coste de todas las fuentes de financiación de los recursos invertidos en el negocio. Para medir la creación de valor en la empresa se parte de tres conceptos básicos:
  • Capital empleado
  • Coste de capital
  • Utilidad neta de operación después de impuestos
Con estos tres elementos se busca llegar a lo que se conoce como “utilidad económica” (economic profit = EP). También se le conoce a la utilidad económica como EVA (Economic Value Adde) ó VEA (Valor Económico Agregado).


Algunas reglas que son aceptadas dentro del juego capitalista a la hora de entender la gestión orientada a la creación de valor para el accionista son las siguientes:

       La dirección está obligada a crear valor para los inversores.
      Los inversores invierten en una compañía porque esperan un retorno a su inversión.
   Los inversores esperan un mínimo nivel de beneficio por parte de su inversión, al que se denomina coste del capital.
     Una empresa que no crea valor a largo plazo en el sentido de que ofrece una rentabilidad inferior al coste del capital es económicamente inaceptable, especialmente desde la perspectiva de los accionistas.
    La creación de valor en la empresa puede determinarse a través de un aumento o disminución de su valor de mercado, calculado por el método de los flujos de caja, separando de esta forma, para el caso de empresas cotizadas, el concepto de valor intrínseco de la acción del precio de la acción en el mercado.
    Los inversores pueden retirar sus fondos de la empresa desde el momento en que tengan otras inversiones alternativas de mayor rentabilidad (coste de oportunidad).
Dicho lo anterior si estudiamos las compañías que integran el índice IBEX 35, hay una compañía que rompe todos los record en cuanto a creación de valor para sus stakeholders, es INDITEX.El pasado jueves 22 de octubre Inditex consiguió superar el umbral del 1.000% de rentabilidad desde su salida a bolsa allá por el 2001, su precio de salida fue de  2.446 pesetas el precio por acción, con un valor de grupo de 1,525 billones de pesetas, unos (9.000 millones de €). Una cifra que se eleva hasta el 1.155% incluyendo en el cálculo los dividendos que ha repartido a lo largo de estos años. Hoy Inditex tiene una capitalización bursátil de unos 100.000 millones de € (aproximadamente unos 16,7 billones de pesetas) y el precio de la acción es de 34,10 € después de haber realizado varios split (operación financiera por la cual se aumenta el número de acciones dividiendo el valor nominal de las antiguas por una cantidad equivalente).  Así mismo durante estos catorce años la compañía no ha efectuado ampliaciones de capital, no ha emitido bonos, ni recompra de acciones propias y no ha permitido la entrada de accionistas ilustres.



En el mismo periodo en que Inditex ha subido un 1.048%, el Ibex-35 ha avanzado un 28%. Estas cifras son espectaculares para cualquier inversor que busca rentabilizar su capital, pero por ejemplo languidecen ante la rentabilidad de Apple, la mayor empresa del mundo por capitalización bursátil se ha revalorizado un 6.600% desde su salida a bolsa el 12 de octubre de 1980, http://bit.ly/1M96Ybp , con el añadido de que Apple no paga dividendos desde 1.995 a pesar de la espectacular cantidad de tesorería que atesora.


Así pues si tuviésemos que reconocer algunas acciones que crean valor en las compañías, diríamos las siguientes:

  • Relaciona tu visión, estrategia y procesos de negocio con lo que necesitas hacer para tener éxito. Y pon en marcha mecanismos que animen a tu personal a hacer lo mismo.
  • Prepárate para enfrentar toda una gama de futuros posibles, pero apunta sólo al que necesites para el futuro que realmente se presente.
  • Alinea tu portafolio de iniciativas con sus objetivos y estrategias.
  • Asegúrate de que tus palabras inspiren las acciones deseadas dentro de la compañía a tus colaboradores.
  • Focalízate en las conexiones entre las diferentes  partes interesadas de la compañía que pueden generar valor para todas en su conjunto.
  • Utiliza estrategias concretas (y los impulsores de valor que las sustentan) para presentar un cuadro de mando creíble y convincente de hacia dónde te diriges.
  • Convierte la creación de valor en el eje de cómo evalúas y administras al personal así como la forma de recompensar su desempeño.
  • Coloca a una persona a cargo de alinear estrategias, acciones y evaluación del desempeño.

 Ya lo dijo Michael Porter: "Pasamos de la filantropía a la Responsabilidad Social Empresarial y a la sustentabilidad, y ahora hay que pasar a la creación de valor compartido".





 

 


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