martes, 30 de septiembre de 2014

CLIMA LABORAL: PARA COSECHAR HAY QUE SEMBRAR


Decía Paulo Coelho en su libro "El Alquimista": "Las dunas cambian con el viento pero el desierto sigue siendo el mismo". Me viene esta frase a la memoria para comentar que existen organizaciones en las cuales los problemas de Clima Laboral, se abandonan, olvidan o esconden pensando que quizás con el tiempo escampe la tormenta que está cayendo sobre las mismas, después de recoger indicadores de clima pésimos. Nada más opuesto a esa creencia, dicen las  personas que saben del tema, que el retrasar la solución al problema de Clima Laboral sirve para; 
  • Aumentar el malestar que existe en la plantilla
  • Indicadores de productividad malos
  • Se agrandan las perdidas por coste de oportunidad ya que el trabajador no hace todo lo que puede
  • Mayor absentismo 
  • Se potencian los riesgos psicosociales
  • Escaso nivel de innovación
  • Conductas personales cuestionables
  • Escaso nivel de cumplimientos de objetivos
  • Disminución de ingresos por pérdida de clientes
  • Se deteriora la comunicación entre los miembros de los equipos
  • Surgen liderazgos tóxicos de mandos y directivos por objetivos que no se cumplen 
Más grave si cabe es intentar responsabilizar a los gestores de clima del fracaso del programa, ya que los mismos se encuentran muchas veces sin medios ni ayuda para la función que realizan. 


En esta materia de Clima Laboral es como dice Koldo Saratxaga con la fábula del huerto: PARA RECOGER COSECHA HAY QUE SEMBRAR, si uno no siembra no puede esperar recoger nada, por lo tanto la labor del gestor de clima  está condicionada por la capacidad de disponer de medios para poder sembrar (trabajar) por las personas con las que convive en su centro de trabajo, si no el programa y sus directivos estarán haciendo un mero brindis al sol sin ningún tipo de credibilidad para los trabajadores de la organización. 


Para cuando se lanza la encuesta de Clima anual en las empresas, ya se tiene que tener una buena cartera de acciones terminadas con objetivos alcanzados, los cuales se traducirán en un incremento de satisfacción del personal. Intentar en el último momento alcanzar unos objetivos de clima sin haber hecho los deberes, es un comportamiento de mal estudiante, es dejar todo para el día anterior del examen, acción desesperada que no lleva a ningún sitio. Intentar retomar el programa después de un largo periodo en barbecho sin haber hecho nada, sirve para que muchos de esos colaboradores se pregunten, ¿qué ha cambiado ahora para que se haga algo?, ¿será verdad que se quiere abordar el problema o será otra pose más de cara a la galería?, ¿por que los trabajadores deben confiar ahora en los responsables que quieren arrancar el programa, si son los mismos que lo olvidaron durante un tiempo sin dar ninguna explicación?. Estas son algunas preguntas que tienen que contestar los responsables que están dirigiendo el mismo, ya que las cosas que no se explican no comprometen, en estos programas todas las explicaciones son pocas, cuanto más conozca el personal, menos opciones al rumor y las intoxicaciones.




Otro punto importante es la validez de los resultados de las encuestas de clima. Todos los resultados que se producen en las organizaciones si son con baja participación, tienen muy poco valor, ya que no son fiables ni orientativos de lo que está sucediendo. Agarrarse a indicadores altos de ICC (Indicador de Clima y Compromiso) con baja participación es no querer ver el mensaje de la encuesta. Cuando una persona no hace la encuesta, está comunicando a la dirección  que no está de acuerdo con lo que sucede, todo aquel que participa nos indica que: puede estar de acuerdo o no, pero siempre nos manifiesta algo. Sin embargo el que no nos manifiesta nada con su indiferencia nos obliga a elucubrar situaciones que desconocemos, es el peor de los escenarios que se puede producir. La indiferencia está asociada al hecho de que el programa de Clima no les interesa lo más mínimo debido a hechos, personas, situaciones o acontecimientos que hacen no creíble él mismo, para ello la persona adopta un estado emocional donde se aísla de la realidad que le toca vivir, es un mecanismo de autodefensa que se activa después de haber sufrido continuas decepciones en él mismo. Es su forma de protegerse  "manteniéndose al margen”, no esperando nada del mismo o de alguien que participe en él.

Para finalizar este post quiero hacer la siguiente reflexión: el tener buen Clima Laboral no es una opción para las compañías hoy en día, es una OBLIGACIÓN fundada en unos principios de actuación éticos por aquel que lidera y busca lo mejor para la compañía y sus diferentes grupos de interés (empleados, accionistas, clientes, proveedores, etc.), proporcionando a sus directivos la capacidad para competir en el entorno actual de dificultad en el que estamos. Los resultados de las encuestas, son una foto fija en un momento dado que nos indica que es lo que está sucediendo, esto no es lo importante, lo importante es que dichos programas no pueden ni deben ser abandonados por aquellas personas que tienen la responsabilidad de implantarlos y mantenerlos, haciendo que a veces los mismos caigan en el olvido como moneda de cambio de otras cuestiones más prosaicas o haciendo caso a cantos de sirena que les llegan de los que no les vienen nada bien los mismos.


Ya lo dijo mí paisano él dramaturgo asturiano Alejandro Casona: "Llorar, sí; pero llorar de pie, trabajando; vale más sembrar una cosecha que llorar por lo que se perdió."
 




 

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