viernes, 7 de agosto de 2020

BRUSELAS DA LUZ VERDE AL GOBIERNO ESPAÑOL PARA ENTRAR EN... TELEFÓNICA

Estamos ante una de las historias más célebres sobre la resistencia humana. Llevada al cine con maestría y crudeza por Danny Boyle (“127 horas"), los cinco días que iba a pasar solo y atrapado en una ínfima cicatriz de Blue John Canyon (en las cercanías de Moab, Utah) iban a hacer pasar a Aron Ralston de ser un montañero sin excesivas pretensiones a una celebridad con un solo brazo en Estados Unidos. Fue en el año 2003, mientras realizaba un trekking por una zona que conocía hasta la saciedad, cuando una roca se desprendía al utilizarla de apoyo, cayendo sobre su brazo y atrapándolo implacablemente contra la pared de la garganta. Los errores que había cometido Aron iban a venírsele encima. Seguro de sus capacidades y, como él mismo reconocía, creyéndose un tipo muy duro, decidió que no haría falta comentarle a nadie sus intenciones. Primer y fatal error. No portaba consigo ningún tipo de sistema de comunicación, además de contar con provisiones realmente escasas, con lo justo para una jornada de ejercicio, y con poco más de un litro de agua. No había manera de liberar el brazo, ni había manera de conseguir más agua o comida. No había manera de que nadie lo encontrara. Probó montando una polea sobre la roca, tallando ésta con una navaja más que inservible, agotó el agua, la orina, sus energías y la batería de su cámara de vídeo (grabó bastantes horas de su desdicha, incluyendo una despedida dirigida a sus padres). Tuvo que enrollarse las cuerdas alrededor del torso y piernas para sobrevivir a las temperaturas de la noche… y acabó tallando su nombre y su fecha de defunción en una de las claustrofóbicas paredes que lo encerraban.

Tras cinco días, entre delirios y ensoñaciones, con una hoja roma que Ralston definió como la que te regalarían tras comprar una linterna", logró amputarse el brazo sin desangrarse, sin desmayarse y conservando suficiente vigor para caminar los cerca de treinta kilómetros que le separaban de su coche y enfrentarse a un rápel de 20 metros, hasta dar con un matrimonio europeo, y su hijo, que darían el aviso a los servicios de rescate.

Ralston pediría posteriormente que su brazo fuese recuperado de la roca. Después lo incineró para esparcir sus cenizas, meses después, en el mismo lugar donde lo perdió. Todavía hoy, gracias a una prótesis especial, sigue practicando alpinismo y escalada

Ayer la prensa recogía la siguiente noticia, “Bruselas da su visto bueno a la nueva línea de avales ICO para empresas de 40.000 M” https://bit.ly/33zjVOU En la misma se recoge la aprobación por parte de la Comisión Europea a una nueva línea de avales del Instituto de Crédito Oficial (ICO) de 40.000 millones de euros para empresas y autónomos al concluir que cumple con las normas en materia de ayudas de Estado adoptadas en la UE para hacer frente a la pandemia de coronavirus. Bruselas ha aprobado la medida después de verificar que la ampliación de las garantías públicas al sector privado, después de que se agotase la primera línea de avales de 100.000 millones de euros, está "en línea" con las disposiciones del Marco Temporal de Ayudas de Estado. El Ejecutivo comunitario ha destacado que el vencimiento máximo de los préstamos avalados por el ICO ha aumentado de cinco a ocho años, pero también se ha incrementado las primas de garantía que cubren los años adicionales. En la noticia se recoge que "la Comisión Europea ha concluido que los esquemas, tal y como han sido modificados, siguen siendo necesarios, adecuados y proporcionados para resolver una distorsión grave de la economía española", ha argumentado la institución en un comunicado. La ampliación de la línea de avales del ICO fue aprobada el pasado 3 de julio en un Consejo de Ministros Extraordinario. Con un importe de 40.000 millones, está dirigida a impulsar la actividad inversora y a fomentarla en áreas donde se genere mayor valor añadido, especialmente en torno a la sostenibilidad medioambiental y la digitalización. La nueva liquidez mantiene el diseño, gestión y modelo de asignación de la anterior línea, solamente se amplía el periodo de amortización de cinco a ocho años, debido a que la idea es concentrar los créditos en nueva inversión. De igual forma, el aval del Estado cubre el 80% de los nuevos préstamos del colectivo más vulnerable --autónomos y pymes--, y el 70% en el resto de las empresas.

El 2 de abril se comunicó por parte de la Comisión Europea la aprobación de un régimen de ayuda español para apoyar a la economía española en el contexto del brote de coronavirus. El régimen ha sido aprobado al amparo del Marco Temporal relativo a las medidas de ayuda estatal destinadas a respaldar la economía en el contexto del actual brote de COVID-19, adoptado por la Comisión el 19 de marzo de 2020. https://bit.ly/3fA5KLu La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Margrethe Vestager, responsable de la política de competencia, declaró: “El régimen marco español aprobado hoy apoyará a los autónomos, a las pymes y a las grandes empresas afectadas por el brote de coronavirus a través de una amplia gama de medidas de apoyo público. Estas incluyen subvenciones directas, anticipos reembolsables, ventajas fiscales y facilidades de pago, garantías públicas para préstamos y préstamos en condiciones favorables. De esta forma se ayudará a las empresas españolas a cubrir sus necesidades inmediatas de capital circulante e inversión en estos tiempos difíciles. Seguimos trabajando estrechamente con los Estados miembros para garantizar que las medidas nacionales de apoyo puedan establecerse a tiempo, de forma coordinada y eficaz, en consonancia con las normas de la UE”. Este marco de ayudas aprobadas por parte de la Unión Europea, ha permitido que el Gobierno alemán tomará una participación del 20% de su aerolínea de bandera Lufthansa tras inyectarle 9.000 millones de euros, 6.000 millones se destinan a tomar dicha participación y 3.000 millones provienen de un préstamo a dicha compañía https://bit.ly/2C4WqBL  En otras compañías, como CureVac inyecto 300 millones de euros con el fin de proteger la vacuna del Covid-19, Deutsche Bahn recibirá hasta 10.000 millones de euros de créditos públicos, TUI 1.800 millones de euros, Sixt 1.500 millones de euros, Puma 900 millones de euros, Adidas 2.400 millones de euros y ThyssenKrupp 1.000 millones de euros. Dichos recursos provienen del todopoderoso banco público Kreditanstalt für Wiederaufbau (KfW), similar al ICO español, el cual por ejemplo atesora el 15% del capital de la compañía de telecomunicaciones Deutsche Telekom.

El Gobierno español ya tiene luz verde de la UE para empezar a entrar en el capital de aquellas compañías estratégicas que requieran ayuda debido a la difícil situación económica por la que atraviesan. Ayer Telefónica se volvió a dejar cerca de un 4% en la bolsa, cerrando a 3,43 euros. Desde que el actual equipo directivo está al frente de la misma, la perdida del valor de la acción alcanza el 63,15%, sin contar los dividendos. Lo que parece claro y evidente es que el valor de la cotización se encuentra en caída libre sin soporte, algunos analistas ya prevén que su soporte se encuentre en 2,50 euros https://bit.ly/3a0l0jX, sin embargo, la situación es cuando menos difícil de predecir. Si el Gobierno español quisiera tomar una participación con el cierre de ayer en bolsa similar a la que poseen el Gobierno alemán o francés en sus operadoras de bandera, (entre un 20 o 30%), tendría que invertir unos 3.700 millones de euros para tener una participación del 20%.

Para terminar el post, hay que decir que Telefónica al igual que Ralston al comienzo del post, están en una situación extrema dificultad. El camino hasta el punto de socorro de la ayuda que le permita salir de dicha situación a la operadora parece que ha llegado a su fin… Esperemos que tenga un final feliz como al comienzo del post.

Ya lo dijo la Madre Teresa de Calcuta: “El que no vive para servir, no sirve para vivir.”





 

 

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