jueves, 4 de abril de 2019

FABRICACIÓN ADITIVA... LA MAGIA DE REDUCIR LOS COSTES


Es 23 de marzo de 1918, a las nueve y media de la noche. El teatro Wood Green Empire, en Londres, irradiaba magia. Por aquellos minutos se estaba presentando Chung Ling Soo, una leyenda de la magia.
Todo iba como debía ir. Todo marchaba bien.
Le tocaba realizar el acto de atrapar la bala. La esposa del mago entregó al público las balas y el arma para que los revisaran. Regresó al escenario, junto de dos soldados quienes iban a disparar. Chung tomó el un platillo. Lo apretó fuertemente contra su pecho. Como de costumbre, el nerviosismo invadía el teatro. Chung Ling Soo se alistaba.
De pronto, se dio la orden.
Una detonación y un silencio sepulcral en el teatro.
El platillo salió hecho añicos, Chung Ling Soo vaciló y luego cayó al piso. Los aplausos de un público ilusionado recorrieron el teatro. La gente creyó que una vez más, el milagro se había realizado. Desgraciadamente, no fue así. Se bajo el telón. Chung Ling Soo, falleció en escena.
En la historia de la magia han habido, hasta el día de hoy, 12 muertes por el mismo acto: La Bala Atrapada. En el caso de Chung Ling se barajaron distintas hipótesis: suicido, asesinato de su esposa, etc... Todas tenían sentido.

La hipótesis del suicidio, dice, se debía a las innumerables deudas y problemas del mago. La alternativa del asesinato mostraba a Sue Sing como la asesina. Dicen que Chung Ling salía con otra mujer y que su esposa, celosa, intento matarlo.
Pero la investigación tuvo un final inesperado. Robert Churchill, experto en armas del Scotland Yard, dio la verdadera versión. Declaró ante el juez que las armas tenían cilindros más pequeños que las balas. Cuando alguien disparaba solo detonaba la bala, pero nunca salía. Dijo que con cada detonación los cilindros se iban agrandando. Hasta que inevitablemente, un día, tarde o temprano, la bala iba a salir.
Y así, un día la bala acabó por matar a la leyenda: Chung Ling Soo


Ante la necesidad de rapidez, adaptación, flexibilidad y bajos costes en los procesos de fabricación, emerge la “fabricación aditiva” como una de las grandes fuerzas que cambiarán en un futuro cercano el mundo de la industria y la fuerza de trabajo. La fabricación aditiva, o fabricación por adición, es un término de producción a través del cual el material (plástico o metal) es depositado capa a capa de manera controlada allí donde es necesario. Con esta técnica, que comúnmente se conoce como impresión 3d, se producen formas o piezas geométricas personalizadas según las necesidades de cada sector. Comparada con la fabricación tradicional, esta tecnología reduce procesos intermedios como la producción de utillajes, por lo que permite obtener piezas hasta un 90% más rápido. Esta técnica reduce drásticamente la utilización de material trayendo consigo una reducción muy importante en la generación de desechos, además los componentes tienen un coste menor y se produce de manera más sostenible. Si algo nos ha aflorado en esta época de cambios tecnológicos y sociales, es que las compañías competitivas son aquellas que son capaces de responder al mercado de manera inmediata, con un ahorro notable de tiempo y costes de producción. 
Corre la idea entre los gurús de la tecnología que las compañías deben trabajar siempre en modo “beta”, es decir, estar permanentemente generando prototipos para responder a un mercado que reclama novedades y cambios permanentemente. Aunque la fabricación aditiva o impresión en 3D sea algo novedoso, fabricar cosas adhiriendo capa tras capa -al igual que hace una impresora tridimensional de uso doméstico- es algo que lleva más de una década integrado dentro de nuestra estructura industrial y que afronta a corto plazo grandes y profundos retos que van a afectar a su competitividad en los mercados mundiales. En España son numerosas las compañías que desarrollan de manera innovadora estos procesos de fabricación aditiva y son posiblemente la punta de lanza de lo que se conoce como industria conectada o industria 4.0. 


Aunque mucha gente visualice esta técnica como algo doméstico y propio de las startup, desde la industria se piensa que es necesario separar los procesos industriales de los particulares, ya que en su origen no están pensados para lo mismo y no resuelven los mismos problemas. La industria trabaja con métricas de calidad, cantidad, eficiencia y costes que requieren soluciones industriales. La idea del prototipo va ligada íntimamente al origen y concepción de la fabricación aditiva. En su origen, deriva de los llamados procesos de fabricación rápida de prototipos, cuya finalidad era la creación física de un objeto pero que no tenía una funcionalidad en sí misma. El paso del tiempo se han  empezado  a comercializar máquinas capaces de adherir aleaciones metálicas, aunque sus costes eran elevados y sus aplicaciones limitadas. Actualmente, el diferente uso de materiales, como por ejemplo; plásticos y metales ha sido aumentado hasta; polímeros, composites, cerámicas, e incluso con materiales híbridos, reduciendo el precio de algunas máquinas y mejorando de la precisión de las mismas. Esto ha dado lugar a nuevas oportunidades que incrementan la cifra de negocio año tras año.

Cada día son numerosos los sectores económicos que se adhieren a la fabricación aditiva debido a la adhesión de nuevos clientes en dichos mercados. debencuentra clientes. Según las previsiones de la consultora Gartner, el sector sanitario, el aeroespacial y el de bienes de consumo serán los que mayores avances muestren en este terreno. Para dicha consultora, un porcentaje significativo de los aviones comerciales y militares de nueva fabricación volarán en un futuro no muy lejano con estructuras y motores que habrán sido fabricados en una impresora 3D. Pero existen otros sectores que están aprovechando las ventajas de la fabricación aditiva como por ejemplo: automoción, arquitectura, arte y diseño, robótica, industria textil, juguetes, electrónica de consumo, muebles, joyería… Con dicha técnica; se reducen los procesos intermedios de fabricación, ofrece gran libertad de diseño, aprovecha el material sin generar residuos y produce de manera más sostenible. Por ejemplo; el fabricante automovilístico Audi ha incorporado impresión en 3D para rebajar en un 50% el tiempo de producción de prototipos; Sauber (fabricante de Fórmula 1) la utiliza para producir los modelos a escala que se utilizan en los túneles de viento, y General Motors la ha puesto al servicio de su producción de vehículos ligeros.
                           FUENTE: SMART TECH PUBLISHING


De acuerdo con un estudio de la consultora independiente norteamericana Wohlers de 2018, el negocio de la fabricación aditiva registro un crecimiento destacado del 21% hasta situar dicho año el negocio en más de 6.300 millones de euros. El estudio, señala cuántas máquinas de impresión en 3D se han vendido y los resultados son francamente representativos; en 2016 fueron vendidas 983 máquinas de fabricación aditiva de metal y en 2017 subieron a casi al doble, hasta las 1.768, un crecimiento cercano al 80%. Máquinas que cada vez ofrecen mayores prestaciones de material, velocidad y ahorro de costes. Se prevé que el negocio alcance los 16.000 millones de euros en 2021.

Tamaño del mercado de impresión en 3D, según tecnología, en EE. UU. 2014-2025 (millones de dólares) 


Según el informe Global Trends 2030, elaborado por el National Intelligence Council de Estados Unidos (NIC), sitúa las tecnologías de impresión en 3D entre las grandes palancas del cambio. La fabricación aditiva según el NIC, permitirá la creación de modelos y un rápido prototipado en las industrias aeroespaciales y del automóvil; comenzará a sustituir a algunos productos convencionales de fabricación masiva, especialmente productos de alto valor; será una tecnología de la que se beneficiarán tanto las economías desarrolladas como las emergentes, en cuanto a velocidad, flexibilidad y “customización”, pero la calidad de los materiales y los costes de fabricación siguen siendo los principales retos a batir. En España según dicho estudio, la fabricación aditiva cambiará los modelos de negocio, distribución y también las relaciones entre cliente y proveedor. Para  el año 2030 su estandarización y la certificación serán una realidad.


En España este sector está representado por ADDIMAT, asociación que agrupa actualmente a 67 organizaciones. Impulsada en 2014 por la Asociación Española de Fabricantes de Máquinas-Herramienta, Accesorios, Componentes y Herramientas (AFM), reúne a fabricantes de equipos, de componentes y consumibles, proveedores de servicios de impresión en 3D, usuarios para producción propia, distribuidores, centros de investigación, universidades y centros de formación. El volumen de negocio del sector alcanza la cifra de 100 millones de euros y actualmente registra una generación de empleo cercana al medio millar de personas. Esto todavía representa una baja proporción en cuanto a la ocupación en la industria manufacturera en nuestro país. Estados Unidos, China o Japón son líderes en el desarrollo e innovación en este terreno, y, en Europa, Alemania ha mostrado un claro liderazgo en los últimos dos años, tal como muestra el estudio “El mercado de la fabricación aditiva en Alemania”. Las previsiones sin embargo son optimistas para nuestro país, ya que muchas compañías están incluyendo en sus planes de inversión futuros la adquisición de equipos de fabricación aditiva, por lo prometedor de la potencial tecnología y sus aplicaciones.

Pese al futuro prometedor de dicho sector tecnológico, todavía hay que recorrer un largo camino que vendrá marcado por la sensibilización que muestre la industria y la sociedad. Esto se ve complicado por un factor importante como es, la escasez de profesionales con las competencias necesarias para extender el uso de los nuevos equipos. Para la industria y compañías españolas, esto no es una opción… Si no que dicha obligación marcará factores cruciales como es por ejemplo la competitividad de las mismas.


Ya lo dijo Arthur C. Clarke: “Cualquier tecnología suficientemente avanzada es equivalente a la magia”.


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