viernes, 26 de abril de 2019

JP MORGAN DICTA SENTENCIA SOBRE... TELEFÓNICA


John Pierpont Morgan (JP Morgan), el gran banquero norteamericano, acudía siempre a un bar y bebía siempre lo mismo: bourbon. Un día entró, le sirvieron su copa y la levantó:
-Cuando Morgan bebe, todo el mundo bebe.
Entonces todos pidieron su copa y brindaron por él. A la hora de pagar, Morgan dejó una moneda sobre el mostrador, que era el precio de su bebida, y dijo:
- Cuando Morgan paga, todo el mundo paga. Y se fue a toda prisa.
El día 25 de abril un diario español recogió la sentencia emitida por el banco norteamericano JP Morgan sobre una compañía emblemática como es, Telefónica http://bit.ly/2UYZec3 . En la noticia se recoge que si se cumplen los pronósticos de dicho banco, sus acciones no sólo entrarían en pérdidas en el año. Bajarían con creces incluso del nivel de los 7 euros. Sus analistas han recortado un 3% adicional el precio objetivo de la empresa de telecomunicaciones, hasta situarlo en 6,6 euros por acción. La nueva valoración representa un potencial bajista del 10% respecto al cierre de ayer. En 2018 sus acciones cerraron con un saldo negativo del 9%.” La calificadora está convencida de que las acciones de Telefónica disminuirán este 2019 por debajo del cierre de 2018, cuándo acumularon una rentabilidad negativa del 8%.

Las circunstancias políticas que llevaron a la instauración de un sistema democrático en Atenas fueron las siguientes:
A) La victoria de los griegos frente a los persas y la extensión de la democracia.
Las guerras médicas concluyeron con una clara victoria de Atenas sobre el régimen tiránico de los persas, pero como a ello contribuyeron todos los ciudadanos, estos reclaman ahora con todo derecho, un puesto en la sociedad ateniense. Hay una irrupción de las clases populares en la vida pública, es lo que hoy denominaríamos una democratización de la sociedad. Esta se concreta de la siguiente forma:
a) El gobierno de la ciudad se realiza a través de la participación de los ciudadanos libres – quedan excluidos los extranjeros, los esclavos y las mujeres. Las decisiones se toman en asamblea en el ágora, donde reunidos los ciudadanos con derecho a voto, exponen sus distintas posiciones.
b) Hay una gran identificación de los ciudadanos con la Polis y el gobierno ya que participan por turnos - a veces por sorteo, a veces por elección- en todos los asuntos de la ciudad: administración de justicia, cargos gubernativos, defensa, etc. A partir de ahora ya no es el factor herencia -el linaje- el valor predominante ni el único que da derecho a participar en la vida pública. Está abierta a todos los ciudadanos.
B) La necesidad de prepararse para el liderazgo: saber es poder.
Con la democracia el liderazgo político no pasa por el linaje sino por la aceptación popular. Cuando las decisiones las toma la asamblea, si se desea el triunfo, el político debe ser un buen orador para manejar a las masas. Para ello habrá de prepararse y poseer ciertas ideas acerca de lo justo, lo conveniente, la ley, la administración, el Estado, etc. Saber y saber expresarse se convierte en algo fundamental para tener éxito en la vida política, y son precisamente estas enseñanzas las que los sofistas ofrecen en sus escuelas.



Llegados a esta situación, la afirmación de JP Morgan sobre el futuro de la compañía Telefónica tiene que ser estudiada desde que el equipo directivo actual, tomo posesión de la gestión en la compañía el 8 de abril del 2016 para comprender la gravedad de la situación. Ese día la cotización de la acción cerró a 9,3 euros. El valor en bolsa de la compañía era de 49.000 millones de euros. La cotización del día 25 de abril del 2019 cerró con una capitalización de unos 38.000 millones de euros. Si las predicciones del banco de inversión norteamericano son ciertas y la acción cae hasta 6,6 euros, la capitalización caerá hasta 34.800 millones de euros. En total en tres años de gestión de dicho equipo directivo, la capitalización habrá caído un total de 14.200 millones de euros, es decir la acción habrá caído un un 28,97%. Llegados a esta situación surgen diversas preguntas que deben ser contestadas, ¿Qué hacen los inversores de referencia como por ejemplo, los bancos o fondos de inversión de la compañía para perpetuar a dicho equipo de gestión con las métricas que presenta después de tres años?, ¿Podrá aguantar la compañía la embestida de un presunto oferente por la compra de la misma, con la capitalización que puede llegar a presentar?, ¿Está justificada dicha capitalización, cuando otras compañías siguen aumentando la mismas y no se ven afectadas por las excusas del entorno político que pone el equipo directivo así como por la regulación?  

Los diferentes grupos de interés (stakeholders) de la compañía, como empleados, accionistas, fondos de inversión, etc., verán perjudicada gravemente sus intereses en la compañía si la misma no presenta buenas métricas de gestión. Generar confianza con estos es fundamental para el desarrollo de la misma. El término lo acuñó R. Edward Freeman y lo definió como todas aquellas personas o entidades que se pueden ver afectados por las actividades de una compañía en la que participan, bien sea de forma positiva o negativa.  Existen dos tipos de grupos de interés:
Primarios: Los stakeholders primarios son fundamentales para el operar de una organización. Este grupo incluye a quienes tienen alguna relación económica con el negocio, como por ejemplo, los accionistas, los clientes, los proveedores y los trabajadores.
Secundarios: Los stakeholders secundarios son aquellos que no participan directamente en el intercambio con una empresa, pero que sí pueden afectar o verse afectados por las acciones de ésta. En esta categoría están los competidores, los medios de comunicación y las ONG´s, entre otros.

Volviendo a la realidad de los griegos y su democratización de la sociedad, la cual vino del esfuerzo de su población para vencer a los persas, en la compañía Telefónica llegó el momento que sus stakeholders (griegos) reclamen una parte del pastel por el esfuerzo que llevan haciendo y no ven rendimiento por ninguna parte. Los últimos tres años han sido una caída prolongada del valor de la acción y por ende en su capitalización, lo cual ha debilitado si cabe más la fortaleza de la misma.  Bajo el concepto de RSE no sólo los dueños de una compañía son actores claves, también lo son sus trabajadores y la comunidad en general. Conscientes de que las actividades de una compañía impactan económica, ambiental y socialmente, es importante que éstas consideren a los diferentes stakeholders a la hora de tomar alguna decisión, máxime cuando la situación es complicada dentro de la misma. Solo con el dialogo que una compañía pueda genenar con sus actores, ésta se verá potenciada con un aprendizaje y un intercambio de experiencias, con las que podrá generar una relación integral con su entorno y poder desarrollar una estrategia para convertirse en una organización sustentable. Y si bien no siempre las demandas de algunos grupos podrán ser satisfechas, sólo el generar instancias de conversación permitirá que todos los actores se sientan considerados. Solo con estos mecanismos de compromiso contribuirán al desarrollo sustentable de una corporación y la preparará para desarrollar estrategias para con sus grupos de interés y, a la vez, lograr una mejor recepción de éstos ante ciertas acciones. Cuando se sabe qué quieren los clientes  o los empleados es mucho más fácil buscar fórmulas que los favorezcan. Pero ojo, que el considerar las necesidades de la comunidad, no debe usarse exclusivamente como una forma para aumentar las ventas, sino que debe ser un valor de la compañía el querer lo mejor para su entorno, incluido a los stakeholdersés. El sofismo actual del equipo directivo parece que ya ha llegado a su fin después de tres años de promesas sobre el valor creado y pocas ...realidades.


Ya lo dijo JP Morgan:” Un hombre tiene siempre dos razones para hacer algo: una buena razón y la razón real”.


 
 




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