lunes, 22 de abril de 2019

INDICADOR eNPS...CUANDO EL MISMO NO ESTÁ PARA SER OLVIDADO


En 1974 un joven, Jan Carlzon, comenzó a revolucionar el mundo empresarial con sus propuestas basadas en que el presidente de la compañía no asumiera todas las responsabilidades, sino que hiciera sentir a sus empleados que necesitaba de ellos para llevar a cabo de manera eficiente su trabajo. En 1981, Jan Carlzon (1941) se convirtió en presidente de la compañía aérea Scandinavian Airlines Systems (SAS), y en un año condujo a la compañía, que tenía unas pérdidas de 17 millones de dólares, a obtener unos beneficios de 54 millones de dólares. ¿Cómo lo hizo? Pues dando un vuelco completo al organigrama de la compañía y poniendo a la gente que hasta entonces trataba con los consumidores al cargo de la gestión de la empresa, y al resto de los empleados a su servicio. A Carlzon le encantaba contar la siguiente anécdota, “la camarera de a bordo de un vuelo demorado en Suecia decidió compensar el inconveniente  brindando comida y tragos gratis que no estaban incluidos en el billete. Cuando las autoridades de SAS responsables de la comida se alarmaron en el aeropuerto, ella decidió asumir la responsabilidad y logró obtener la comida pagando con su caja chica.” En situaciones como esta, los empleados demuestran la importancia del inusitado enfoque de Jan Carlzon.

El 30 de marzo escribí un post para explicar que era el indicador eNPS, el cual sirve para medir la lealtad de los empleados de una compañía basándose en las recomendaciones de los mismos.  http://bit.ly/2GtcX0v. El día 10 de abril termino el plazo para participar en la encuesta eNPS de una determinada compañía que ha adoptado esta métrica como referencia para evaluar la motivación de sus empleados con la misma. En el post que publique dicho día 30 de marzo, ya predecía lo que está sucediendo, la primera cuestión que se puede observar es que los empleados de dicha compañía no conocen los resultados de dicha encuesta, después de 12 días que ha pasado desde el final de la misma. Hay que tener en cuenta, que los resultados son inmediatos, se saben en tiempo real, entonces la pregunta es, ¿Por qué no se facilitan los mismos a los empleados?, ¿Cómo se puede pretender comprometer a la plantilla con dicha métrica, si no conocen los mismos? Pero si esta situación ya de por sí es completamente anómala, existe una situación mucho más grave, es la no implementación de medidas correctoras que permitan mejorar los resultados que no se conocen.  En el post que publique decía lo siguiente, “Es un gran error no compartir dichos resultados con todas las personas que integran la compañía. Una vez hecho hay que elaborar un plan de acción con el feedback recibido”.

Fomentar el compromiso de los empleados aumenta hasta en 60% la productividad laboral. El éxito de una compañía va de la mano con el nivel de compromiso de los empleados. Los empleados comprometidos son un componente crítico para aumentar la productividad y la efectividad organizacional con el fin de alcanzar las metas propuestas. Decía en el post anterior sobre el eNPS, que era un indicador de largo recorrido, y la puntuación obtenida la primera vez no es más que el punto de partida. Por sí solo este indicador puede reflejar la opinión, lealtad y satisfacción de los empleados, pero no refleja los motivos que han llevado a esa valoración. Es por esto que los motivos que han llevado a los empleados a esta situación son fundamentales. Es  muy posible que dichos directivos tomen decisiones que afecten a toda la compañía con el fin de mejorar dicho indicador. Sin embargo,  lo que sucede es que cuando dichos intangibles como él (compromiso, fiabilidad, etc.), están tan pisoteados e ignorados por  dichos directivos, su credibilidad está bajo mínimos con el fin de obtener buenas métricas. Al igual que con los resultados obtenidos con otras métricas, los datos sin acciones no sirven de nada


El indicador eNPS tiene como fin desarrollar compañías  armónicas  y capaces de transmitir lo mejor de la esencia que atesoran las personas que trabajan en ellas. Sin embargo cuando lo que nos muestran los hechos de quienes tienen que llevar la voz cantante en estos procesos son personas que ni creen, ni saben sobre los mismos, el resultado ya está escrito. En sucesivos procesos que se lanzarán (cada tres meses), los resultados irán empeorando a medida que los empleados vean y observen las acciones y reacciones de dichos directivos con el indicador. Una compañía que quiera ser recomendada por sus empleados tiene que apostar por el largo plazo, ya que tanto la recomendación como la no recomendación, se cultivan a través de tiempo. Así que cuando se tengan dudas, pensar en qué es lo correcto, y no solo en el beneficio a corto plazo es una buena estrategia. Los factores clave de cualquier compañía para conseguirlo son: trabajar para asentar unas buenas relaciones entre compañeros y cuidar las oportunidades de desarrollo. En las grandes compañías  suelen ser más recomendadas, sobre todo por parte de empleados que ocupan puestos de mayor responsabilidad, autonomía e impacto en la toma de decisiones sobre las personas.


Jan Carlzon fue un avanzado a su tiempo, su doctrina sobre “el momento de la verdad” fue determinante para lograr el compromiso de los empleados. En indicadores como el eNPS, es imprescindible el compromiso de los dichos directivos con él mismo, ya que el mismo sirve para determinar la relación de los intervalos que dichos empleados tendrán con sus clientes. Estas situaciones servirán para evaluar la imagen de la compañía y la satisfacción del cliente. Sobre la base de esta relación el cliente se formará una opinión en relación a la calidad de dicha compañía y del servicioAsí pues, de momento no parece que la compañía que adopto dicho indicador como mejora vaya a servir para mucho, si se sigue actuando como lo han hecho hasta ahora.
  

Ya lo dijo W. Edwards Deming: “Como seres humanos, nuestra grandeza descansa no tanto en nuestra capacidad para rehacer el mundo, sino en el poder de rehacernos nosotros”.

 

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